Los atacantes vinculados al robo sufrido por Drift Protocol han transferido 25.700 ETH a Tornado Cash, un servicio de mezcla de criptomonedas que puede dificultar el seguimiento de los fondos. El movimiento, valorado aproximadamente en 61 millones de dólares, se produjo el martes en un intervalo de apenas dos horas, después de unos dos meses sin actividad en el monedero implicado.
Una parte del botín sigue en manos de los atacantes
La operación fue detectada por la plataforma de análisis blockchain Lookonchain. Por ahora se desconoce por qué los responsables del ataque han reactivado los fondos precisamente en este momento o cuál será el destino final de los 61 millones de dólares enviados a Tornado Cash.
Tornado Cash combina fondos procedentes de distintos usuarios para dificultar la identificación del origen y el recorrido de las criptomonedas en la cadena de bloques. Aunque este mecanismo puede complicar las investigaciones, no convierte los activos en completamente ilocalizables. La utilización del servicio por parte de los atacantes sí añade obstáculos a cualquier intento de rastrear o recuperar el dinero.
Además, los 25.700 ETH representan solo una parte de los fondos asociados a las direcciones vinculadas al ataque. Según Arkham, esas carteras todavía acumulan unos 81.454 ETH, equivalentes a aproximadamente 194 millones de dólares con la valoración indicada por la empresa de análisis.
Un ataque atribuido al grupo norcoreano UNC6862
Los fondos proceden del ataque contra Drift Protocol del 1 de abril, en el que fueron sustraídos activos digitales por un valor aproximado de 295 millones de dólares. Drift es una plataforma descentralizada de negociación que opera en Solana y permite a los usuarios intercambiar criptomonedas sin recurrir a una plataforma centralizada tradicional.
La investigación posterior fue llevada a cabo por la firma de ciberseguridad Mandiant. En junio, Drift comunicó que los investigadores atribuían el robo al grupo norcoreano UNC6862. La identificación resulta relevante porque Corea del Norte ha sido vinculada durante años con ataques de gran escala contra plataformas de criptomonedas.
El movimiento reciente vuelve a poner el foco en la parte del botín que permanece bajo control de los atacantes. El envío a Tornado Cash puede dificultar el trabajo de los investigadores, aunque no permite concluir por sí solo que los fondos hayan desaparecido definitivamente del alcance de las autoridades o de las empresas de análisis.
Una compensación inicial muy inferior a las pérdidas
Mientras continúan los movimientos de los fondos robados, Drift Protocol ha puesto en marcha un mecanismo de compensación para los usuarios afectados. Desde el 1 de octubre, las víctimas pueden solicitar tokens de recuperación DFX, que dan derecho a una parte de un fondo específico.
En el momento de su lanzamiento, ese fondo contaba con unos 3,1 millones de dólares: algo más del 1 % de las pérdidas estimadas en el ataque. Su tamaño podría aumentar mediante una parte de los ingresos futuros de la plataforma y con los activos robados que eventualmente se recuperen. La cantidad final que recibirá cada usuario dependerá de esos ingresos y de la capacidad de recuperar fondos.
Según la clasificación de DefiLlama, el ataque contra Drift figura como el tercero más grave registrado por el sector de las criptomonedas, con pérdidas de 295 millones de dólares. Solo quedan por encima los incidentes de Bitget, con 387 millones, y Liquid Network, con unos 320 millones.










