Barclays ha elevado de 7.800 a 7.950 puntos su objetivo para el S&P 500 a finales de 2026. Desde el último cierre, ese nivel supondría un recorrido adicional de alrededor del 4%, según el análisis recogido por el banco. La revisión se apoya en la fortaleza de los beneficios empresariales y, sobre todo, en la continuidad de la demanda relacionada con la inteligencia artificial (IA).
Más beneficios previstos para las empresas del índice
Venu Krishna, responsable de estrategia de renta variable estadounidense en Barclays, ha aumentado la previsión de beneficios del S&P 500 para 2026 de 337 a 365 dólares por acción. Para 2027, la estimación pasa de 389 a 414 dólares por acción.
El banco, sin embargo, mantiene sin cambios su objetivo para el índice en 2027, situado en 8.800 puntos. La mejora de las previsiones de resultados llega después de una temporada de cuentas que Barclays considera especialmente sólida.
Los beneficios de las grandes compañías tecnológicas crecieron un 35% interanual en el segundo trimestre. En el resto del sector tecnológico, el incremento alcanzó el 88%. La fortaleza también se observa en el conjunto del índice: de las 492 empresas del S&P 500 que ya habían presentado sus resultados, el 86% superó las previsiones de los analistas. La media histórica se sitúa en el 67,5%.
La inversión en inteligencia artificial sigue en el centro
La tesis de Barclays gira en buena medida alrededor del ciclo de inversión en IA. El banco prevé que el gasto de capital de los grandes proveedores de servicios en la nube supere los 1,1 billones de dólares en 2027, lo que representaría un aumento del 67% respecto al año anterior.
Para 2028, Barclays espera una moderación del crecimiento, aunque todavía cercana al 30%. Google y Amazon serían los principales contribuyentes a ese desembolso, con Meta cerca de ambos, según las previsiones citadas en el análisis.
El volumen de inversión previsto ayuda a explicar por qué la evolución de las grandes tecnológicas se ha convertido en uno de los principales motores del mercado estadounidense. Mientras la demanda de infraestructura y servicios vinculados a la IA siga siendo firme y las empresas continúen superando las expectativas, el banco considera que el S&P 500 aún tiene margen para avanzar.
Una subida cada vez más concentrada
El principal riesgo señalado en el análisis es la concentración del rally. Las compañías relacionadas con la IA representan alrededor del 45% de la capitalización total del S&P 500 y han generado prácticamente toda la subida del índice.
El S&P 500 acumula un avance del 11,55% en el año, pero el índice calculado sin las empresas de IA apenas gana un 4,48%. El resto del mercado ha comenzado a recuperar terreno, aunque todavía se encuentra aproximadamente siete puntos porcentuales por detrás.
Esta divergencia deja un mercado con una evolución positiva, pero dependiente de un grupo reducido de compañías y de que sus inversiones en IA terminen traduciéndose en beneficios. Si el gasto continúa creciendo y los resultados siguen sorprendiendo al alza, el índice podría mantener su trayectoria. En cambio, cualquier duda sobre la rentabilidad de esas inversiones reduciría todavía más la base del avance.











