Bitcoin ha alcanzado los 84.175 dólares este lunes, su nivel más alto desde enero, después de superar el máximo registrado en mayo. La criptomoneda avanzó alrededor de un 3,3% en menos de una hora, desde los 81.500 hasta los 84.000 dólares, en un movimiento que vuelve a situar el cambio de tendencia en el centro del debate del mercado.
Bitcoin rompe el máximo de mayo
La subida permitió a BTC rebasar por fin los 82.850 dólares, el techo que había marcado en mayo y que había frenado varios intentos alcistas durante el último mes. Según la fuente, es la primera vez desde octubre que bitcoin registra un máximo creciente.
La velocidad del movimiento también estuvo relacionada con el cierre de posiciones bajistas. En ese intervalo se liquidaron más de 250 millones de dólares en posiciones cortas, de acuerdo con los datos de CoinGlass. Estas liquidaciones pueden acelerar las subidas cuando los operadores se ven obligados a recomprar para cerrar sus apuestas a una caída.
El analista Ted interpretó la ruptura como una señal de que el suelo del mercado ya estaría confirmado. Su lectura se apoya en dos elementos técnicos: la formación del primer máximo creciente y la recuperación de la media móvil de 50 semanas.
La confirmación aún depende del cierre semanal
Aunque el aspecto del gráfico es ahora más favorable para los compradores, la ruptura todavía necesita confirmación. Para validar un cambio de tendencia sería necesario que bitcoin cerrase una semana por encima de los 82.850 dólares. El primer examen, por tanto, será el cierre de la sesión semanal actual por encima de ese nivel.
Bitcoin también ha vuelto a cotizar por encima de su media de 50 semanas por primera vez en 45 semanas. La línea se encuentra actualmente en los 78.200 dólares y puede convertirse en el nivel de referencia si el precio pierde impulso. Una caída por debajo de esa zona debilitaría la señal técnica que acompaña al reciente avance.
El repunte llega después de un periodo de presión. El martes pasado, bitcoin sufrió una caída contundente, aunque terminó la jornada con una subida superior al 5%. Ese comportamiento recuerda que la volatilidad sigue siendo elevada y que los movimientos intradía no bastan, por sí solos, para establecer una tendencia duradera.
La divergencia del RSI mantiene la cautela
Otro elemento que invita a no dar por cerrado el debate es la divergencia bajista que se observa desde hace tiempo: el precio marca nuevos máximos mientras el Índice de Fuerza Relativa (RSI) retrocede. En análisis técnico, esta configuración se interpreta como una señal de que el avance pierde fuerza, aunque no determina por sí misma cuándo podría producirse una corrección.
El analista Jelle también señaló similitudes entre la evolución actual y el comportamiento de bitcoin durante el periodo lateral del verano de 2023. Si ese patrón volviera a repetirse, el precio podría regresar al mínimo de la semana pasada, situado en torno a los 75.000 dólares.
Por ahora, bitcoin ha recuperado una cota que no visitaba desde enero y ha dejado atrás el máximo de mayo. La confirmación de un cambio de tendencia quedará supeditada al cierre semanal y a la capacidad del mercado para defender posteriormente la media de 50 semanas, situada en 78.200 dólares.










