El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años ha escalado hasta el 5,08%, su nivel más alto desde julio de 2004, en una jornada de ventas generalizadas en los mercados. El petróleo y las expectativas de inflación vuelven a repuntar, mientras los inversores anticipan que la Reserva Federal podría mantener las subidas de tipos. En ese entorno, Bitcoin (BTC) retrocede un 2,30%, por encima de las caídas registradas por las bolsas y los metales preciosos.
El mercado exige más rentabilidad a la deuda estadounidense
La presión se concentra en el mercado de bonos. La rentabilidad del título estadounidense a treinta años también ha alcanzado máximos desde 2004, según los datos recogidos por TradingView. Cuando suben los rendimientos, cae el precio de los bonos ya emitidos y aumenta el coste de financiación para el Gobierno.
Ese movimiento también afecta al resto de activos financieros. La deuda estadounidense funciona como referencia para el crédito de consumidores y empresas, así como para la valoración de inversiones alternativas. Unos tipos más elevados hacen que los inversores reclamen una mayor compensación por asumir riesgo y encarecen el capital disponible.
El repunte de los rendimientos coincide con una nueva subida del petróleo. El Brent avanza más de un 3% en la sesión, en un contexto marcado por el deterioro de las expectativas de un acuerdo rápido entre Irán y Estados Unidos. Teherán ha reiterado que el estrecho de Ormuz continuará cerrado y que las negociaciones no se reanudarán mientras Washington no acepte sus siete condiciones.
Más presión sobre la inflación y los tipos de la Fed
El encarecimiento de la energía y del transporte vuelve a alimentar el temor a que la inflación se mantenga elevada. Una encuesta mensual a responsables de compras señala que las empresas estadounidenses crecieron en septiembre al ritmo más rápido en más de cinco años, aunque sus costes también aumentaron con fuerza. Parte de ese incremento podría trasladarse a los consumidores.
Las declaraciones del gobernador de la Reserva Federal Michael Barr han reforzado las expectativas de nuevas subidas de tipos. «En mi escenario central, probablemente serán necesarios nuevos ajustes de la política monetaria para garantizar que la inflación vuelva al objetivo en el plazo adecuado», afirmó en una conferencia de la Fed de Chicago.
Barr considera que han aumentado los riesgos para la inflación, mientras que se han reducido los relacionados con el mercado laboral. La semana pasada, el banco central elevó los tipos en 0,25 puntos porcentuales, hasta una horquilla del 3,75% al 4%, en la primera subida en más de tres años. Sobre ese movimiento, el gobernador sostuvo que la Fed estaba «mal posicionada» y que había corregido el rumbo.
Bitcoin cae más que las bolsas y el oro
La tensión en la deuda se refleja en los principales mercados. El S&P 500 pierde un 0,66% y el Nasdaq 100 retrocede un 0,93%. Entre los metales preciosos, el oro baja un 1,37% y la plata cede un 2,33%.
Bitcoin registra el descenso más pronunciado de los activos citados, con una caída del 2,30%. La criptomoneda afronta así una sesión de aversión al riesgo junto con las acciones, mientras el dólar avanza.
El episodio combina un factor inmediato —la energía y la tensión en torno a Irán— con preocupaciones más amplias sobre la financiación pública estadounidense. La elevada oferta de deuda compite, además, por el capital disponible con las grandes inversiones tecnológicas vinculadas a los centros de datos de inteligencia artificial. En el corto plazo, la evolución del conflicto y de la crisis energética seguirá siendo una de las referencias principales para los mercados.











