Bitcoin comenzó la semana con una caída hacia los US$83.000, en un contexto marcado por el repunte del petróleo, que volvió a situarse por encima de los US$100, y por el aumento de las expectativas de nuevas subidas de tipos de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed).
El petróleo vuelve a superar los US$100
La evolución del crudo volvió a situarse en el centro de la atención de los mercados. El petróleo recuperó el nivel de los US$100, una referencia que puede reforzar la preocupación de los inversores sobre la persistencia de las presiones inflacionistas.
En este escenario, los activos digitales iniciaron la semana con menor impulso. Bitcoin se movió cerca de los US$83.000, presionado por el repunte del petróleo y por unas expectativas más elevadas respecto a la política monetaria estadounidense.
Más presión sobre las expectativas de la Fed
El mercado también está incorporando una mayor posibilidad de subidas de tipos por parte de la Fed. Un endurecimiento de las condiciones monetarias suele aumentar la presión sobre los activos considerados más sensibles a los cambios en los tipos de interés, entre ellos las criptomonedas.
La combinación de un petróleo más caro y unas expectativas de tipos más altos condiciona así el comienzo de la semana para Bitcoin. La referencia de los US$83.000 refleja el retroceso de la criptomoneda en un entorno en el que los mercados siguen pendientes de la inflación y de las próximas decisiones de la Reserva Federal.









