Bitcoin cayó por debajo de los 85.000 dólares el 23 de septiembre después de que unos datos de actividad empresarial en Estados Unidos, mejores de lo esperado, impulsaran al alza los rendimientos de la deuda pública y provocaran una oleada de liquidaciones entre las posiciones largas apalancadas. El movimiento frenó el rebote que había llevado a la criptomoneda a superar los 86.000 dólares a comienzos de semana.
Los datos de actividad reavivan la presión sobre los tipos
La venta se intensificó tras la publicación de los índices PMI adelantados de septiembre de S&P Global. El índice compuesto subió hasta 58,4 puntos, su nivel más alto en más de cinco años. El indicador de servicios alcanzó los 58,7 puntos y el manufacturero se situó en 57. Las tres lecturas superaron las previsiones.
Chris Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence, señaló que las comparaciones históricas apuntan a un crecimiento anualizado de la economía estadounidense cercano al 5%. Para el tercer trimestre en su conjunto, el índice sugiere una expansión aproximada del 4%.
La fortaleza de la actividad llegó acompañada de señales menos favorables en materia de inflación. Las empresas comunicaron el mayor aumento de sus costes de producción en cuatro años, en parte por el encarecimiento del petróleo y de los gastos de combustible y transporte. También empeoraron los cuellos de botella en las cadenas de suministro y aumentaron los pedidos pendientes.
Según Williamson, la combinación de una demanda más sólida y una capacidad limitada está dando a las empresas un mayor margen para subir precios. A su juicio, esto eleva el riesgo de que el incremento de los costes se traslade a la inflación durante los próximos meses. También apuntó a problemas crecientes para encontrar personal adecuado y a unos niveles de trabajo pendiente que están aumentando con rapidez.
El rendimiento del bono a 10 años vuelve a superar el 5%
El mercado de bonos reaccionó de inmediato. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años volvió a situarse por encima del 5%, en niveles cercanos a los registrados por última vez en 2007. El rendimiento a dos años alcanzó su cota más elevada en aproximadamente 27 meses.
El repunte de los rendimientos refleja la expectativa de que la Reserva Federal tenga más margen para mantener una política monetaria restrictiva ante un crecimiento que está sorprendiendo al alza. El aumento de los costes de producción y del precio del petróleo, sin embargo, complica todavía más el panorama de inflación.
El movimiento también reabrió el debate sobre la cantidad de rentabilidad adicional que podrían exigir los inversores para absorber el creciente endeudamiento del Gobierno estadounidense. James Lavish, copresidente de Bitcoin Opportunity Fund, sostuvo que la oferta de deuda está coincidiendo con la preocupación de los inversores por una depreciación estructural del dólar.
En su opinión, unos rendimientos más altos pueden reforzarse a sí mismos: el aumento del coste de los intereses incrementa las necesidades de financiación del Gobierno y obliga a emitir más deuda. Lavish añadió que una eventual intervención monetaria para absorber esa oferta podría intensificar las dudas sobre la divisa y crear un círculo de retroalimentación.
Las liquidaciones eliminan el impulso de las posiciones cortas
La subida de Bitcoin por encima de los 86.000 dólares había obligado a cerrar posiciones cortas y acelerado el avance hacia los 87.000 dólares. Ese factor dejó de respaldar al mercado justo cuando el entorno de deuda se volvió menos favorable para los activos de riesgo.
En una hora se liquidaron posiciones de criptomonedas por valor de 135,8 millones de dólares, según CoinGlass. Las posiciones largas representaron 125,9 millones. Bitcoin concentró 47,4 millones de dólares de esas liquidaciones y Ether, otros 23,9 millones.
En las últimas 24 horas, las pérdidas acumuladas por liquidaciones ascendieron a 510 millones de dólares y afectaron a 122.256 operadores. Los inversores con posiciones largas asumieron 363,83 millones de dólares.
Con el bono a 10 años por encima del 5% y los datos de crecimiento estadounidense aún sorprendiendo positivamente, Bitcoin necesita ahora nueva demanda al contado para recuperar los 85.000 dólares. El rebote ya no cuenta con el mismo impulso derivado del cierre forzoso de posiciones cortas que aceleró la subida inicial.










