Bitcoin ha perdido impulso después de alcanzar un máximo de ocho meses cercano a los 87.400 dólares, aunque el indicador Bull Score de CryptoQuant todavía se mantiene en 90 sobre 100. La aparente contradicción refleja un mercado cuya estructura sigue siendo alcista según esta métrica, pero que empieza a mostrar una demanda más débil tanto en el mercado al contado como en futuros.
La criptomoneda retrocedió hacia la zona de los 83.300 dólares tras ese máximo reciente. Durante las primeras horas del miércoles en Asia avanzó un 0,4%, hasta situarse ligeramente por encima de ese nivel, pero continuó por debajo de los 87.400 dólares. Para CryptoQuant, el movimiento no implica necesariamente un cambio completo de tendencia, aunque sí apunta a una menor capacidad del rally para prolongarse al mismo ritmo.
La demanda spot cae y los futuros pierden fuerza
El principal foco de atención está en la demanda aparente de Bitcoin, que se contrajo en aproximadamente 170.000 BTC durante los últimos 30 días. El indicador compara la nueva oferta generada por la minería con los cambios en el volumen de monedas que permanecen sin moverse durante un año o más. Su objetivo es medir si la demanda está absorbiendo la oferta disponible en el mercado.
La contracción se ha mantenido durante todo el mes. Cuando la demanda spot pierde intensidad, la subida depende de un grupo más reducido de compradores dispuestos a adquirir Bitcoin a precios cada vez más altos. Julio Moreno, responsable de investigación de CryptoQuant, resumió esta situación al señalar que los rallies tienen dificultades para prolongarse cuando no aparece nueva demanda.
El enfriamiento es todavía más marcado en los derivados. El crecimiento de la demanda especulativa en futuros pasó de unos 164.000 BTC el 14 de septiembre a aproximadamente 16.000 BTC el 29 de septiembre. La caída equivale a un 90% en 15 días. Según el análisis de CryptoQuant, la demanda de futuros había contribuido al avance hacia los 87.400 dólares, por lo que su desaceleración reduce el impulso disponible para continuar subiendo si el mercado spot no se recupera.
El aumento de las ganancias eleva la presión vendedora
Los tenedores recientes de Bitcoin acumulan una ganancia no realizada promedio del 33%, el nivel más alto desde diciembre de 2024. Esta métrica refleja el beneficio potencial que obtendrían si vendieran sus monedas al precio actual. A medida que aumenta, también puede crecer el incentivo para asegurar parte de esas ganancias.
Los datos de actividad ya muestran señales en esa dirección. El 22 de septiembre se realizaron ganancias sobre 25.700 BTC, el mayor volumen diario registrado en lo que va de 2026. CryptoQuant interpreta la combinación de una rentabilidad no realizada elevada y un repunte de las ganancias materializadas como una posible señal de corrección a corto plazo.
El comportamiento de las altcoins añade presión al escenario. La firma registró 76.000 depósitos de estos activos en exchanges durante siete días, el nivel más elevado desde octubre de 2025. Las operaciones procedieron de unas 51.000 direcciones distintas. El dato no demuestra por sí solo que vaya a producirse una venta, pero implica que una mayor cantidad de activos queda disponible para ser liquidada con rapidez.
Una posible corrección dentro de una tendencia alcista
El Bull Score de CryptoQuant subió después de que Bitcoin superara su media móvil de 365 días. La firma considera que ese movimiento confirma la entrada del activo en una nueva fase alcista. Sin embargo, el indicador mide la fortaleza general de la tendencia y no garantiza que el precio pueda mantener el mismo ritmo de avance mientras la demanda se debilita.
En el escenario planteado por CryptoQuant, una caída podría representar una consolidación dentro de un mercado alcista joven, siempre que se mantengan determinados soportes. La primera referencia se sitúa alrededor de los 80.000 dólares, asociada a la media móvil de 365 días. Por debajo aparecen los 71.000 dólares, vinculados a la media móvil de 200 días, y los 67.000 dólares, correspondientes al precio realizado on-chain de los traders.
El contexto macroeconómico también puede influir en el próximo movimiento. El MSCI Asia Pacific Index avanzó un 0,9% durante la sesión asiática, mientras los mercados esperaban un dato de inflación en Estados Unidos. Una lectura superior a la prevista podría reforzar las expectativas de tipos más restrictivos y presionar a los activos de riesgo; una inflación más moderada tendría el efecto contrario sobre esas expectativas.
Por ahora, los datos describen un mercado todavía alcista en términos de tendencia, pero con menos compradores nuevos y una mayor toma de beneficios. La evolución de la demanda y de las zonas de 80.000, 71.000 y 67.000 dólares será clave para determinar si el retroceso es una pausa dentro del movimiento o un deterioro más profundo.











