Bitcoin (BTC) rebota hasta los 82.200 dólares después de haber tocado los 80.200 dólares en la sesión anterior. El movimiento llega tras una caída acumulada de unos 6.000 dólares en cuatro días y se produce en una jornada de mayor alivio para los mercados financieros.
La recuperación no es exclusiva de la principal criptomoneda. El oro avanza ligeramente y los futuros de Wall Street han comenzado la jornada en positivo, una combinación que apunta a una moderación temporal de la tensión que había dominado los mercados. Según los datos de TradingView recogidos en la fuente, Bitcoin vuelve a recuperar parte del terreno perdido.
Bitcoin intenta estabilizarse tras las fuertes caídas
El rebote no cambia por sí solo el complicado entorno macroeconómico al que se enfrenta el activo digital. Bitcoin había cerrado el tercer trimestre con una subida superior al 40%, pero ese avance se produjo mientras las rentabilidades de los bonos alcanzaban en todo el mundo sus niveles más altos en décadas.
Un escenario de tipos de interés elevados y deuda ofreciendo mayores rentabilidades suele restar atractivo a los activos considerados de mayor riesgo. La subida de los rendimientos continúa siendo, por tanto, un lastre para Bitcoin, aunque la evolución reciente del precio ofrece algunas señales técnicas más constructivas.
Una de ellas es la recuperación de la media móvil de 50 semanas. Esta referencia ha funcionado históricamente como una frontera relevante entre los ciclos bajistas y alcistas de Bitcoin. El precio vuelve a situarse por encima de ella, y la fuente apunta que una nueva caída desde los niveles actuales permitiría comprobar si esa media puede actuar como soporte.
Si ese nivel fuese respetado, sería una señal de fortaleza para el mercado. En cambio, una pérdida del soporte devolvería presión al precio. La fuente también señala que cada vez hay más indicios de que el ciclo bajista podría acercarse a su final, aunque se trata de una lectura sobre la estructura del mercado, no de una confirmación definitiva de cambio de tendencia.
El petróleo y la tensión con Irán marcan el ánimo del mercado
Uno de los factores que está ayudando a la recuperación de Bitcoin es el retroceso del petróleo. El crudo baja ligeramente después de que Donald Trump anunciara que Estados Unidos no atacará a Irán antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
El anuncio ha reducido parte de la tensión tras las informaciones publicadas sobre posibles nuevos bombardeos estadounidenses contra Irán. El barril de Brent retrocede un 0,77%, hasta los 103,48 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) cae un 0,68%, hasta los 90,87 dólares.
Son descensos limitados, pero cualquier alivio en el precio de la energía resulta relevante para los mercados. Un petróleo más caro eleva las presiones inflacionistas y puede reducir el margen de la Reserva Federal para bajar los tipos de interés. Además, el encarecimiento del crudo se identifica como uno de los motivos del aumento de las rentabilidades de los bonos.
El mercado ya contempla una nueva subida de tipos en diciembre, según la fuente, lo que mantiene un escenario exigente tanto para Bitcoin como para la renta variable. Trump afirmó también que Estados Unidos mantiene conversaciones constructivas con Irán.
En paralelo, varios países estudian medidas para mejorar el suministro de petróleo, entre ellas la liberación de reservas estratégicas y el uso de rutas alternativas por parte de Arabia Saudí para sus exportaciones. Para Bitcoin, una bajada sostenida del crudo contribuiría a aliviar las presiones sobre la inflación y, a medio plazo, también sobre los rendimientos de los bonos.











