Bitcoin afronta este fin de semana una prueba decisiva en la zona de los 82.000 dólares después de recuperar terreno pese a dos golpes relevantes para el mercado: el bloqueo del avance de la ley CLARITY en el Senado estadounidense y la subida de tipos de la Reserva Federal. El precio llegó el viernes hasta los 81.400 dólares y cerró cerca de los 81.100, a poca distancia de una resistencia que ha frenado los intentos de recuperación desde finales de agosto.
Los 82.000 dólares vuelven a marcar el límite
El primer nivel que debe superar Bitcoin se sitúa entre los 82.000 y los 82.200 dólares. Desde el cierre del jueves, esa zona estaba aproximadamente un 1% o un 1,4% por encima del precio de referencia. Un avance por encima de ese rango y, sobre todo, la capacidad de mantenerlo como soporte, abriría la puerta a los 84.000-85.000 dólares. Más arriba, el siguiente objetivo técnico señalado se encuentra en torno a los 86.000 dólares.
La alternativa es una nueva incapacidad para superar la resistencia. En ese caso, el primer nivel de vigilancia estaría en los 80.000 dólares, una cota que Bitcoin acaba de recuperar. Si también se pierde, el retroceso podría extenderse hacia los 78.000 dólares y, posteriormente, hacia la franja de 74.000-75.000 dólares, considerada el principal soporte defendido durante las ventas de esta semana.
El escenario alcista necesitaría algo más que una subida puntual por encima de los 82.200 dólares. La confirmación debería venir acompañada de un aumento del volumen al contado en las principales plataformas y de un crecimiento gradual del interés abierto, sin un repunte excesivo del apalancamiento. También será relevante determinar si una eventual corrección responde a tomas de beneficios en el mercado al contado o a liquidaciones forzosas de posiciones largas.
El mercado de fin de semana tendrá menos apoyo institucional
La prueba será distinta a la de una sesión entre semana porque las acciones de los fondos cotizados de Bitcoin al contado en Estados Unidos dejan de negociarse cuando cierran los mercados estadounidenses. Las operaciones al contado de criptomonedas y los futuros perpetuos, en cambio, permanecen abiertos durante el sábado y el domingo.
Eso significa que cualquier ruptura de los 82.000 dólares durante el fin de semana se produciría sin nuevas compras a través de esos vehículos institucionales. Un estudio de Kaiko citado en el análisis señala que la cuota del volumen negociado por Bitcoin durante los fines de semana cayó al 16% en 2024, frente al 28% de 2019. La menor liquidez puede amplificar tanto las subidas como las caídas, por lo que un movimiento de fin de semana necesitaría confirmación el lunes, cuando vuelva la negociación de los fondos.
Los flujos recientes ofrecen una señal mixta. Los fondos cotizados de Bitcoin al contado recibieron 433 millones de dólares el 18 de septiembre, según los últimos datos de Farside, después de captar 159,5 millones el día anterior. Sin embargo, esas entradas llegaron tras salidas acumuladas de 746,3 millones de dólares durante las dos sesiones previas.
La Fed y la inflación mantienen el trasfondo abierto
Bitcoin logró recuperarse pese a un entorno macroeconómico menos favorable. El 16 de septiembre, la Reserva Federal elevó en 25 puntos básicos su rango objetivo, hasta el 3,75%-4%, en lo que la fuente describe como su primera subida de tipos en tres años. Las proyecciones de los responsables de política monetaria apuntan a un tipo mediano del 4,1% al cierre del año.
Además, los rendimientos del Tesoro se han mantenido cerca del 5% y el petróleo continúa por encima de los 100 dólares, dos factores que dejan sin resolver el frente inflacionista. En paralelo, el Senado no logró avanzar la ley CLARITY, un revés regulatorio que el mercado absorbió antes del rebote del viernes.
La señal definitiva no llegará hasta comprobar si Bitcoin conserva las ganancias cuando se reanude la negociación de los fondos cotizados en Estados Unidos. Una ruptura con volumen y continuidad por encima de 82.200 dólares reforzaría el escenario hacia 84.000-85.000. Un nuevo rechazo, en cambio, devolvería el foco a los 80.000 dólares y a los soportes inferiores.










