Blast cerrará su red de capa 2 sobre Ethereum después de que los ingresos hayan dejado de ser suficientes para cubrir los costes de operación. El equipo ha fijado el 26 de octubre como fecha límite para que los usuarios retiren sus criptomonedas por el procedimiento habitual y las transfieran de nuevo a Ethereum.
Las retiradas están suspendidas temporalmente. Antes de reactivarlas, Blast debe recuperar los fondos depositados en la plataforma de staking Lido, un proceso que, según la información facilitada por el equipo, podría prolongarse alrededor de una semana. Una vez completado, el tiempo de espera para retirar los activos se reducirá a 24 horas.
Un plazo definido para recuperar los fondos
Los usuarios podrán retirar sus activos por la vía habitual hasta el 26 de octubre. También tendrán una opción posterior, aunque será menos sencilla: deberán utilizar directamente el puente que conecta Blast con Ethereum. Por este motivo, el equipo recomienda completar las retiradas antes de que termine el plazo establecido.
Blast explicó que su objetivo inicial era construir una cadena autosuficiente para usuarios y desarrolladores. Sin embargo, la caída del capital depositado y de la actividad en la red ha reducido sus ingresos hasta un nivel que ya no permite mantenerla operativa de forma rentable.
Del máximo de 2.200 millones de dólares a una caída superior al 98%
El proyecto fue anunciado a finales de 2023 por Tieshun «Pacman» Roquerre, también impulsor del mercado de NFT Blur. Blast consiguió atraer rápidamente depósitos al ofrecer rendimientos automáticos sobre Ether (ETH) y monedas estables, además de un programa de puntos vinculado a un posible reparto futuro de tokens.
La estrategia impulsó el crecimiento inicial de la red. Antes incluso de su lanzamiento oficial, en febrero de 2024, los usuarios ya habían transferido más de 2.000 millones de dólares a la plataforma. En junio de ese mismo año, el capital depositado alcanzó un máximo aproximado de 2.200 millones de dólares.
Desde entonces, la cifra se ha desplomado. Según los datos de DeFiLlama recogidos en la información del proyecto, Blast ha perdido más del 98% de ese capital. La evolución de Blur, el otro proyecto asociado a Roquerre, también refleja una contracción significativa: su capital bloqueado pasó de superar los 200 millones de dólares a comienzos de 2024 a situarse en torno a los 27 millones.
El retroceso de la actividad compromete la viabilidad de la red
Para el equipo de Blast, el descenso de los fondos depositados y de la actividad explica que la cadena haya dejado de ser económicamente viable. La red se apoyaba en el volumen de usuarios y capital para generar ingresos suficientes con los que financiar su funcionamiento, pero esa base se redujo de forma drástica tras alcanzar su máximo.
El cierre pone fin a la operación de una red que había logrado captar miles de millones de dólares antes de su lanzamiento oficial y que basó buena parte de su crecimiento en los incentivos ofrecidos a los usuarios. Ahora, el proceso se centra en recuperar los fondos depositados, reabrir las retiradas y facilitar la migración de los activos hacia Ethereum.











