Blur cerrará su página web el 12 de noviembre y dejará de conceder nuevos préstamos a través de Blend, su servicio de financiación con NFT como garantía. La decisión ha provocado una caída superior al 30% del token BLUR y, de forma poco habitual, ha sido recibida con alivio por parte de algunos coleccionistas, que llevan años criticando el impacto de la plataforma en el mercado de los objetos digitales.
El mercado seguirá operativo fuera de la web
El anuncio llegó a través de la cuenta de Blur en X, en la que la plataforma no publicaba desde hacía más de un año. La empresa no explicó los motivos del cierre de su página, que dejará de ser el canal habitual para comprar y vender NFT.
La clausura no implica la desaparición completa del mercado de Blur. El protocolo que funciona sobre la cadena de bloques continuará existiendo, pero los usuarios ya no podrán operar mediante la interfaz web que utilizaban hasta ahora. La plataforma también ha indicado que habilitará una vía independiente para retirar fondos después del cierre.
La situación es especialmente relevante para los clientes de Blend. Quienes tengan préstamos pendientes deberán devolver el dinero antes del 12 de noviembre. Si no lo hacen dentro de ese plazo, se arriesgan a perder los NFT depositados como garantía. Blend dejará de aceptar nuevas operaciones de crédito.
Una salida celebrada por parte de los coleccionistas
La reacción de algunos participantes del mercado se alejó del tono habitual ante el cierre de una plataforma relevante de criptoactivos. El coleccionista Cryptobscure celebró en X la marcha de Blur, acusó a la empresa de haber dañado el mercado de los NFT y le pidió que no regresara. El también coleccionista starfruit dirigió críticas similares a la estrategia de negociación de la compañía.
El malestar está relacionado con la rápida expansión de Blur y con el modelo que utilizó para atraer actividad. La plataforma se lanzó el 19 de octubre de 2022 y, en pocos meses, se convirtió en un competidor directo de OpenSea. A principios de 2023 llegó a superar a su rival por volumen de negociación.
Una parte importante de ese crecimiento se apoyó en un sistema de recompensas para los operadores más activos. Cuantas más operaciones realizaban, más tokens podían recibir, lo que incentivaba la compra de NFT para venderlos rápidamente. El resultado fue un aumento notable de la actividad, aunque con efectos controvertidos para los creadores.
El debate sobre los derechos de autor y el declive del sector
Blur permitía a los operadores decidir en buena medida cuánto pagaban en derechos de autor, las remuneraciones que reciben los creadores cada vez que sus obras digitales se revenden. La plataforma ofrecía mayores recompensas a quienes abonaban más por este concepto, pero el sistema redujo el porcentaje que muchos artistas podían obtener de las operaciones secundarias.
Según un estudio de la firma de análisis de cadenas de bloques Nansen, los creadores de NFT recibían de media un 0,6% en derechos de autor en julio de 2023, frente al 2,5% un año antes. La caída fue del 76%. Nansen señaló el rápido ascenso de Blur como una de las principales causas, aunque OpenSea también flexibilizó sus normas para mantener su posición competitiva. Magic Eden había convertido antes el pago de derechos en una opción.
El cierre llega, además, en un mercado muy alejado de los máximos de 2022. CryptoSlam registró en septiembre unos 167 millones de dólares en compraventas de NFT y alrededor de 2,9 millones de transacciones. En enero de 2022, el volumen había alcanzado aproximadamente 6.000 millones de dólares, con 13,7 millones de operaciones. Desde aquel máximo, la actividad mensual ha descendido más del 97%.
Blur no es la única plataforma que ha reducido su presencia. Nifty Gateway y Rodeo anunciaron recortes de actividad, mientras que Foundation cerró tras fracasar la venta prevista de la empresa. Binance dejó de ofrecer soporte para NFT en su plataforma de negociación y trasladó la gestión de estos activos a Binance Wallet. En este contexto, la salida de Blur añade otro nombre relevante a la lista de compañías que han replegado su actividad en un sector todavía marcado por el desplome del volumen y el debate sobre su modelo económico.











