ChatGPT y Claude coinciden en señalar a Nvidia como la compañía mejor posicionada frente a AMD de cara a 2027, aunque ambos asistentes de inteligencia artificial reconocen el potencial de crecimiento de su rival. La comparación, elaborada a partir de una consulta del portal financiero Finbold, se centra en las perspectivas de negocio de ambas empresas y no permite anticipar qué acción ofrecerá una mayor rentabilidad en bolsa.
Nvidia parte con ventaja por su posición en la IA
La principal fortaleza de Nvidia, según ChatGPT, es su dominio del mercado de chips de alto rendimiento para inteligencia artificial. La compañía no solo cuenta con una amplia presencia en el suministro de hardware, sino también con una ventaja relevante en software gracias a CUDA, su plataforma para desarrollar aplicaciones compatibles con sus chips.
Ese ecosistema puede dificultar el cambio de proveedor para algunos clientes, ya que la migración no depende únicamente de sustituir un componente físico. Para ChatGPT, esta combinación refuerza la posición competitiva de Nvidia frente a otros fabricantes.
Sus resultados financieros también respaldan esa valoración. En el segundo trimestre de su ejercicio fiscal 2027, Nvidia registró unos ingresos de 96.200 millones de dólares, un 106% más que un año antes. La compañía prevé facturar alrededor de 108.000 millones de dólares en el trimestre siguiente.
Claude, el asistente desarrollado por Anthropic, llega a una conclusión similar. En su análisis destaca la escala de Nvidia, sus elevados márgenes de beneficio y la relación que mantiene con grandes clientes del sector tecnológico. Estos factores, a su juicio, ofrecen una mayor visibilidad sobre los ingresos futuros de la compañía.
AMD conserva margen para crecer
La elección de Nvidia no implica que ambos modelos consideren débil a AMD. Al contrario, ChatGPT identifica una oportunidad clara para la fabricante de chips: las grandes compañías tecnológicas buscan reducir su dependencia de Nvidia y ampliar el número de proveedores de componentes para inteligencia artificial.
AMD puede beneficiarse de esa tendencia mediante sus chips de IA Instinct y sus procesadores EPYC destinados a servidores. Sin embargo, ChatGPT cree que todavía será difícil que la empresa desplace a Nvidia de la posición que ocupa actualmente en el mercado.
Los datos más recientes citados por Claude reflejan el avance de AMD. En el tercer trimestre, la compañía logró unos ingresos récord de 13.400 millones de dólares, un 45% más que un año antes. El negocio de centros de datos creció con especial intensidad, con un aumento del 97%, hasta alcanzar los 8.500 millones de dólares.
AMD también prevé que su actividad en centros de datos vuelva a crecer con fuerza en 2027. Claude considera que partir de una base menor puede permitirle avanzar más deprisa que Nvidia en determinadas áreas. Si consigue ganar cuota de mercado, sus ingresos podrían aumentar con fuerza, aunque esa posibilidad está sujeta a la evolución de la competencia.
Una comparación de negocio, no una garantía bursátil
Los dos asistentes terminan inclinándose por Nvidia debido a su posición competitiva, sus márgenes y la mayor visibilidad sobre sus ingresos. AMD aparece como una alternativa con más potencial de crecimiento, pero también con el reto de recortar la distancia que todavía la separa de su rival.
El análisis señala además varios riesgos para ambas compañías. Las grandes tecnológicas están desarrollando cada vez más sus propios chips de inteligencia artificial, una tendencia que podría limitar a largo plazo el crecimiento de los dos fabricantes.
La valoración debe interpretarse también en un contexto de elevada volatilidad. El jueves, las acciones relacionadas con la inteligencia artificial sufrieron fuertes descensos en Wall Street y el Nasdaq 100 perdió un 6,4%, mientras aumentaba la preocupación de los inversores por las elevadas valoraciones de las empresas tecnológicas.
Por ello, la preferencia de ChatGPT y Claude se refiere principalmente a las perspectivas operativas de Nvidia y AMD. No implica que Nvidia vaya a ofrecer necesariamente una mayor rentabilidad bursátil en 2027: el precio al que cotiza cada compañía también influye en el resultado que pueden obtener los inversores.












