Circle y Tether han bloqueado los fondos denominados en stablecoins de una de las billeteras vinculadas al hack de Bitget, que afectó a unos 387,5 millones de dólares en criptomonedas. La medida dejó inmovilizados aproximadamente 318.000 dólares en USDT y USDC, una fracción inferior al 0,1% del valor total sustraído.
Circle incluyó en su lista negra la dirección identificada por Etherscan como “Bitget Exploiter 8” durante la madrugada del viernes, según los datos onchain citados en la investigación. La billetera contenía alrededor de 218.023 USDT, 99.990 USDC y 170,47 ETH. Posteriormente, la firma de análisis blockchain MistTrack informó de que Tether también había bloqueado esa dirección.
La mayor parte de los fondos está en ether
El bloqueo impide que los atacantes utilicen normalmente los tokens emitidos por Circle y Tether desde esa billetera mientras se mantengan las restricciones. Sin embargo, la intervención tiene un alcance limitado frente al tamaño del ataque. El ether almacenado en la dirección no queda congelado por la decisión de los emisores y, además, otras billeteras relacionadas con el exploit todavía controlarían más de 63.000 ETH.
La diferencia responde a la naturaleza de los activos. USDT y USDC son tokens centralizados cuyos emisores pueden restringir determinadas direcciones. ETH, en cambio, es el activo nativo de Ethereum y no depende de una empresa con capacidad equivalente para detener unilateralmente sus movimientos.
Eso no significa que el ether robado sea imposible de seguir. Las transacciones de Ethereum son públicas y los investigadores pueden rastrear los fondos, identificar nuevas direcciones y observar sus transferencias. Pero la trazabilidad no equivale a la capacidad de congelarlos. Esa distinción se vuelve especialmente relevante cuando los atacantes convierten con rapidez las stablecoins en activos descentralizados.
Bitget apunta a un fallo en su infraestructura
Bitget no describió el incidente como una filtración convencional de claves privadas. Gracy Chen, consejera delegada de la plataforma, explicó que los atacantes comprometieron un sistema backend relacionado con la infraestructura de sus billeteras, manipularon datos de transacciones y lograron activar el proceso interno de autorización para transferir los fondos. La compañía afirmó que había descartado una compromisión de claves privadas.
El exchange detectó las transferencias no autorizadas a las 18:31 UTC del 24 de septiembre y activó sus protocolos de emergencia. También aseguró que sus billeteras frías no fueron afectadas y que la pérdida está cubierta por su User Protection Fund, que, según la propia empresa, supera los 464 millones de dólares.
Bitget suspendió temporalmente los retiros mientras revisa la seguridad de sus sistemas, aunque indicó que los depósitos y las operaciones de trading continuaban disponibles. La investigación sobre el acceso al backend sigue abierta y la plataforma ha señalado que publicará un informe con el análisis de la causa raíz y las medidas correctivas.
El momento del bloqueo condiciona la recuperación
La respuesta de Circle y Tether vuelve a poner de relieve el poder que conservan los emisores de stablecoins sobre sus tokens. Aunque estos activos circulan en redes públicas y pueden transferirse entre billeteras, sus empresas emisoras mantienen mecanismos para inutilizarlos desde direcciones concretas.
La eficacia de esa herramienta depende, en buena medida, de la rapidez con la que se identifiquen los fondos. En el caso de Bitget, una parte del dinero ya había sido convertida en ETH, reduciendo el volumen que podía ser bloqueado directamente. El episodio también reabre el debate sobre los tiempos de respuesta de los emisores. Circle ha señalado que congela activos cuando existe una obligación legal para hacerlo, mientras que en este caso actuó pocas horas después de que se detectaran las transferencias.
Por ahora, la medida no recupera los 387,5 millones de dólares afectados. Solo limita el uso de unos 318.000 dólares en stablecoins desde una de las direcciones identificadas. La evolución del caso dependerá del seguimiento onchain y de la posibilidad de localizar nuevos fondos antes de que sean trasladados o convertidos en otros activos.










