Citigroup ha elevado de 82.000 a 113.000 dólares su precio objetivo para Bitcoin (BTC) a doce meses, en una revisión que atribuye principalmente al regreso de los flujos de capital hacia los fondos cotizados (ETF) de criptomonedas en Estados Unidos y a la mejora de las condiciones financieras. Desde los niveles actuales, la nueva previsión implica un potencial de subida de alrededor del 35%.
El banco espera nuevas entradas en los ETF de Bitcoin
La entidad estadounidense calcula que los inversores destinarán aproximadamente 5.000 millones de dólares a productos vinculados a las criptomonedas durante los próximos doce meses. Dentro de ese flujo, Citigroup espera que los asesores financieros y los gestores de patrimonios incrementen de forma gradual su exposición a Bitcoin.
La previsión contrasta con el comportamiento de los ETF de Bitcoin al contado a comienzos de año. A 13 de julio, estos productos acumulaban salidas netas de 5.800 millones de dólares en 2026. Sin embargo, ese saldo negativo se habría compensado por completo durante los meses posteriores. A finales de septiembre, las entradas netas acumuladas en el conjunto del año rondaban los 800 millones de dólares, según los datos recogidos por el banco.
Para Citigroup, este cambio en los flujos constituye uno de los principales argumentos para revisar al alza sus estimaciones. El banco también ha mejorado su previsión para Ethereum (ETH), cuyo precio objetivo a doce meses pasa de 2.240 a 3.028 dólares. De acuerdo con la fuente, esa cifra supondría una subida aproximada del 12% desde la cotización actual.
La regulación y el entorno financiero también pesan
Citigroup considera que la evolución del mercado no puede separarse de los acontecimientos regulatorios en Washington. En septiembre, el Senado estadounidense no logró avanzar en la tramitación de la ley CLARITY, un revés que inicialmente elevó la incertidumbre sobre el marco normativo aplicable a las criptomonedas.
Según la valoración del banco, los anuncios posteriores de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) ayudaron a reducir parte de esas dudas. El mercado, además, mostró resistencia después de la votación fallida del 15 de septiembre: Bitcoin subió más de un 10% hasta el cierre de ese mes.
La entidad también señala el papel de la política del Departamento del Tesoro estadounidense. A su juicio, la compra de bonos del Estado a más largo plazo proporcionó un impulso adicional a los mercados financieros. Ese movimiento habría favorecido asimismo a las criptomonedas, que durante meses habían quedado rezagadas frente a otros activos considerados de riesgo.
Una previsión condicionada por los flujos de capital
La tesis de Citigroup combina, por tanto, dos factores: la recuperación de las entradas de dinero en los ETF estadounidenses y un entorno financiero que el banco considera más favorable. Sobre esa base, la entidad justifica el incremento de su precio objetivo para Bitcoin hasta los 113.000 dólares.
La cifra es una previsión de la entidad para los próximos doce meses, no una garantía sobre la evolución del mercado. Su escenario también contempla que la participación de los inversores profesionales continúe aumentando de manera progresiva, especialmente a través de los productos cotizados que facilitan la exposición a Bitcoin y Ethereum.












