Coinbase ha comenzado a ofrecer a determinados clientes minoristas de Estados Unidos la posibilidad de solicitar acciones de una OPV al precio de colocación, antes de que empiecen a negociarse en el mercado. La primera compañía disponible en este programa es Oura, fabricante de anillos inteligentes, que prevé sacar a la venta 50 millones de acciones a un precio de entre 40 y 44 dólares por título.
Con esa horquilla, la oferta pública inicial valoraría la operación entre 2.000 y 2.200 millones de dólares. La documentación presentada por Oura señala que una parte no especificada de las acciones se pondrá a disposición de inversores minoristas a través de Coinbase Capital Markets. Ni Oura ni Coinbase han detallado el volumen reservado para este canal.
Una solicitud, no una compra garantizada
El acceso está limitado por ahora a residentes en Estados Unidos que cumplan los requisitos del servicio y dispongan de una cuenta de intermediación de Coinbase Capital Markets. Cuando exista una horquilla de precios prevista para una OPV, los clientes podrán enviar desde la web o la aplicación de Coinbase una solicitud condicionada de compra.
Para participar, deberán tener fondos suficientes en la cuenta de intermediación para cubrir el importe solicitado. Sin embargo, el envío de la orden no garantiza la adjudicación. Coinbase explica que recibe un número limitado de acciones en cada operación, por lo que un cliente puede obtener todos los títulos pedidos, solo una parte o ninguno, en función de la oferta disponible y de la demanda.
Las solicitudes podrán modificarse o cancelarse mientras permanezca abierto el periodo de órdenes. Una vez cerrado el libro, las acciones asignadas se registrarán en las cuentas de los clientes al precio de la OPV. Su negociación comenzará cuando los títulos empiecen a cotizar públicamente.
El papel de Coinbase en la operación
Coinbase Capital Markets participa como miembro del grupo de venta bajo un esquema de mejores esfuerzos. Su función consiste en agrupar las peticiones de sus clientes y actuar como su agente. La entidad no suscribe la oferta, no mantiene acciones en inventario ni se coloca como contraparte de las operaciones de los usuarios.
Apex Clearing Corporation se encarga de la ejecución, la compensación y la custodia. La estructura mantiene las operaciones con valores dentro de una cuenta de intermediación convencional gestionada por Coinbase Capital Markets, separada de los servicios de activos digitales que presta Coinbase Inc.
Los clientes podrán vender las acciones adjudicadas cuando comience la negociación en el mercado. Coinbase, no obstante, advierte de que las ventas realizadas poco después de una OPV pueden afectar al acceso a futuras ofertas. En concreto, quienes vendan sus acciones durante los primeros 30 días podrían quedar excluidos del programa durante los 60 días siguientes.
Más OPV, pero con asignaciones limitadas
La compañía también señala que las ventas repetidas en las primeras jornadas podrían traducirse en asignaciones más pequeñas o menos frecuentes frente a las recibidas por clientes que mantengan sus títulos durante más tiempo. La política no impide vender las acciones, pero permite a Coinbase limitar posteriormente la participación en nuevas OPV.
La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos considera que esta práctica, conocida habitualmente como venta inmediata tras la salida a bolsa, no está prohibida por la legislación federal sobre valores. Aun así, las firmas de intermediación y los bancos colocadores pueden desincentivarla mediante restricciones sobre el acceso a futuras adjudicaciones.
Coinbase prevé incorporar nuevas oportunidades a medida que obtenga asignaciones como miembro de los grupos de venta. El lanzamiento amplía su negocio de intermediación en Estados Unidos más allá del mercado de criptomonedas y ofrece a los inversores minoristas una vía para participar en el mercado primario. El alcance del programa seguirá condicionado, en todo caso, por el número de acciones que Coinbase reciba en cada operación y por la demanda de sus clientes.










