Las acciones de Coinbase y Circle sufrieron fuertes pérdidas después de que el Senado de Estados Unidos bloqueara el avance de la ley CLARITY, el proyecto destinado a establecer un marco regulatorio más definido para el mercado de criptoactivos. Coinbase cerró la sesión con un descenso del 10,10%, mientras que Circle cayó un 11,41%.
El revés legislativo también presionó a Bitcoin (BTC) y a las altcoins, con Ripple (XRP) entre los activos más afectados. La votación del Senado terminó con 49 votos frente a 50, muy por debajo de los 60 necesarios para que la norma continuara su tramitación.
Un golpe directo para Coinbase y Circle
Coinbase, una de las principales plataformas de criptomonedas de Estados Unidos, cotiza en el Nasdaq bajo el ticker COIN. La acción terminó la jornada claramente a la baja después de varios rechazos en una zona de resistencia, según el análisis técnico recogido por la fuente.
Circle, el emisor de la stablecoin USDC, recibió un castigo todavía mayor. Sus títulos perdieron un 11,41% y el máximo alcanzado a comienzos de mes configura ahora un máximo decreciente. La cotización, no obstante, todavía podría convertir una resistencia anterior en soporte, de acuerdo con el mismo análisis.
La ley CLARITY era especialmente relevante para ambas compañías porque debía precisar qué organismo federal supervisa cada criptomoneda. La Securities and Exchange Commission (SEC) ha adoptado una postura más flexible hacia el sector, pero esa orientación depende actualmente de las competencias y decisiones de los reguladores. Una ley habría dado mayor continuidad al marco. Sin ella, una futura administración podría endurecer de nuevo las reglas.
Las recompensas por mantener stablecoins, en el centro
El proyecto también debía aclarar si las plataformas pueden ofrecer recompensas a los clientes que mantienen stablecoins. La cuestión afecta de lleno a los modelos de negocio de Coinbase y Circle.
Circle invierte en bonos del Tesoro estadounidense a corto plazo los dólares que respaldan USDC y obtiene alrededor del 95% de sus ingresos de esos intereses. Una parte importante de ese dinero termina en Coinbase, que ingresó 292 millones de dólares por stablecoins en el segundo trimestre, casi una cuarta parte de su facturación.
El crecimiento de USDC en circulación incrementa los ingresos de ambas empresas. Las recompensas funcionan, además, como un incentivo para que los clientes mantengan la stablecoin. Los bancos presionan para limitar estos pagos por temor a que provoquen una salida de depósitos. El bloqueo de CLARITY deja sin resolver esa disputa y mantiene abierta la incertidumbre sobre una fuente relevante de ingresos para el sector.
La caída no se limitó a las dos compañías más expuestas. Galaxy Digital retrocedió un 8%, mientras que Gemini y Bullish perdieron un 7% y un 5%, respectivamente. eToro y Robinhood, que también ofrecen servicios relacionados con criptomonedas, bajaron un 3%. Entre los mineros de Bitcoin, Riot Platforms cedió un 5% y MARA Holdings, CleanSpark, IREN y Core Scientific registraron descensos de entre el 3% y el 4%.
La ley aún puede volver al Senado
El rechazo no implica necesariamente el final de CLARITY. El senador republicano Thom Tillis modificó su voto en el último momento para situarse en contra, una maniobra que le permitiría solicitar una reconsideración posterior. La norma podría regresar a votación antes del receso del 5 de octubre o durante la sesión de transición posterior a las elecciones.
Si no prospera este año, el nuevo Congreso tendría que iniciar de nuevo el proceso en enero. El resultado de las elecciones de noviembre será entonces determinante. En Polymarket, la probabilidad de que el presidente Donald Trump firme la ley este año cayó desde casi el 20% hasta el 5%.
El desacuerdo estuvo marcado también por cuestiones éticas. Los demócratas reclamaban reglas más estrictas sobre los intereses cripto de Trump y de sus hijos, vinculados a World Liberty Financial. Mientras el Congreso mantiene bloqueada una solución legislativa, los reguladores intentan aportar claridad mediante directrices propias, aunque esas normas podrían revertirse con un cambio de gobierno.










