Los préstamos con Bitcoin como garantía empiezan a utilizarse para algo más que operar en los mercados o financiar inversiones. Entidades especializadas como SALT Lending y Ledn aseguran que cada vez más clientes recurren a esta fórmula para cubrir gastos cotidianos, desde imprevistos y matrículas académicas hasta viajes o complementos de ingresos.
El mecanismo permite obtener liquidez sin vender los BTC. El cliente aporta sus bitcoins como garantía y recibe financiación, con la expectativa de conservar la exposición al activo. “Tanto las conversaciones con los clientes como los datos muestran que cada vez más personas utilizan sus bitcoins como garantía para financiar necesidades cotidianas”, afirma Hunter Albright, director comercial de SALT Lending.
De los mineros a los gastos del día a día
SALT concede préstamos respaldados por Bitcoin desde 2016. En sus primeros años, la mayoría de sus clientes eran mineros de Bitcoin. El perfil se ha ampliado desde entonces y ahora incluye también a inversores institucionales y particulares que poseen bitcoins.
La compañía observa que esos clientes ya no solicitan financiación únicamente para operar en el mercado. Entre los usos mencionados figuran los gastos imprevistos, el pago de matrículas, los viajes y la necesidad de complementar los ingresos.
La misma evolución aparece en Ledn. Desde su fundación, en 2018, la entidad ha concedido préstamos por más de 11.000 millones de dólares. El destino del dinero varía según el perfil del prestatario: los empresarios lo utilizan para reforzar su capital circulante, mientras que los clientes con grandes patrimonios recurren a importes mayores para operaciones inmobiliarias, inversiones, sus negocios o la formación de sus hijos.
Conservar los bitcoins sin venderlos
Para los usuarios, una de las principales razones para elegir este tipo de crédito es mantener sus bitcoins en cartera. La venta resolvería una necesidad puntual de liquidez, pero también les dejaría fuera de una eventual subida del precio de Bitcoin.
Adam Reeds, consejero delegado de Ledn, señala que la mayoría de los clientes renueva su préstamo. Según explica, la finalidad de estos créditos es precisamente conservar los BTC sin tener que venderlos. Reeds añade que muchos usuarios esperan que Bitcoin se revalorice a largo plazo y consideran menos atractivo desprenderse del activo para afrontar un gasto concreto.
La renovación de los préstamos aparece así como un elemento relevante del modelo de negocio de estas entidades, aunque la fuente no detalla las condiciones aplicadas en cada caso ni el coste de esa financiación.
El objetivo: créditos más parecidos a una hipoteca
Los prestamistas también trabajan para acercar los préstamos respaldados por Bitcoin a los créditos convencionales. SALT Lending quiere ofrecer productos a tipo fijo y con plazos más largos. El objetivo final, según Albright, es crear una financiación más parecida a una hipoteca, de modo que el cliente pueda conocer con mayor certeza cuánto pagará en intereses incluso cuando el precio de Bitcoin registre fuertes oscilaciones.
Coinbase ya ha avanzado en esa dirección. La plataforma lanzó en septiembre préstamos a tipo fijo con Bitcoin como garantía a través de Midnight, el protocolo de Morpho.
Ledn contempla además ampliar los activos aceptados como garantía. Reeds considera que el oro sería el siguiente paso lógico, ante el interés creciente de inversores que quieren conservar activos de valor y utilizarlos al mismo tiempo para obtener financiación.










