Bitcoin conserva una estructura alcista, pero los indicadores de CryptoQuant apuntan a un aumento del riesgo de corrección en el corto plazo. La firma detecta una combinación de toma de beneficios entre los operadores recientes, menor crecimiento de la demanda y un repunte de los depósitos de altcoins en los exchanges.
El análisis llega después de que Bitcoin alcanzara los 87.400 dólares, su nivel más alto en ocho meses. Desde entonces, el impulso ha perdido fuerza. CryptoQuant no interpreta este deterioro como un cambio de tendencia de largo plazo, aunque sí considera probable que el mercado necesite consolidar parte de la subida antes de intentar avanzar de nuevo.
Los operadores de corto plazo acumulan ganancias
El principal foco de atención está en el margen de ganancias no realizadas de los operadores de corto plazo. Este indicador se situó aproximadamente en el 33%, el nivel más elevado desde diciembre de 2024. Cuando estos participantes acumulan beneficios importantes, aumenta el incentivo para cerrar posiciones y convertir esas ganancias potenciales en efectivo.
Julio Moreno, jefe de investigación de CryptoQuant, señaló que márgenes similares han coincidido históricamente con episodios de toma de beneficios. El dato, por sí solo, no implica que Bitcoin vaya a caer de forma inmediata. Su relevancia aumenta cuando coincide con una menor entrada de nueva demanda, que es precisamente la combinación que la firma observa ahora.
El 22 de septiembre, los tenedores de Bitcoin realizaron aproximadamente 25.700 BTC en ganancias. Según CryptoQuant, fue el mayor volumen diario de beneficios realizados registrado durante 2026. El movimiento se produjo mientras la criptomoneda se encontraba cerca de sus máximos recientes, lo que sugiere que parte de los participantes aprovechó esos niveles para materializar beneficios.
Menos demanda y más depósitos en exchanges
Las señales de posible presión vendedora también aparecen fuera de Bitcoin. El número acumulado de transacciones de entrada de altcoins en exchanges durante siete días alcanzó las 76.000, su nivel más alto desde el 17 de octubre de 2025. En el mismo periodo, las direcciones que depositaron altcoins subieron hasta 51.000, también el máximo desde octubre de ese año.
Estos movimientos no demuestran necesariamente que vaya a producirse una venta. Sin embargo, CryptoQuant los considera una señal potencial de intención vendedora, especialmente porque el aumento habría sido amplio y no estaría concentrado únicamente en unas pocas grandes carteras.
Al mismo tiempo, la demanda spot aparente de Bitcoin se contrajo en 170.000 BTC durante los últimos 30 días. La demanda de futuros, que había contribuido al avance reciente, también perdió velocidad: pasó de crecer en unos 164.000 BTC el 14 de septiembre a apenas 16.000 BTC el 29 de septiembre.
“Sin nueva demanda, las subidas tienen dificultades para extenderse”, afirmó Moreno. La lectura de la firma es que el mercado necesita compradores al contado capaces de absorber las monedas que llegan al mercado mientras los inversores realizan beneficios.
CryptoQuant mantiene una visión alcista de fondo
Pese a estas señales de fatiga, CryptoQuant mantiene una valoración positiva sobre la estructura general de Bitcoin. La criptomoneda continúa por encima de su media móvil de 365 días, una condición que Moreno considera confirmatoria de la entrada en un nuevo mercado alcista. Además, el Bitcoin Bull Score Index de la firma se sitúa en 90 sobre 100, una lectura clasificada como extremadamente alcista.
En caso de corrección, CryptoQuant vigila la zona de los 80.000 dólares, donde se encuentra la media móvil de 365 días. Más abajo, identifica la media móvil de 200 días, cerca de los 71.000 dólares, y el precio realizado on-chain de los operadores, alrededor de los 67.000 dólares.
La firma considera que un retroceso hacia esas áreas podría ser una consolidación saludable dentro de un mercado alcista todavía joven, siempre que los soportes se mantengan. Por ahora, el escenario descrito no es el de un mercado bajista, sino el de una prueba para Bitcoin: sostener los niveles recientes en un momento en que las ganancias acumuladas aumentan y la demanda nueva pierde impulso.











