Changpeng Zhao negó que una publicación suya provocara la retirada de un anuncio de Solana instalado en el Bund de Shanghái. El antiguo responsable de Binance afirmó que la publicidad desapareció unos 10 minutos después de ser colocada, pero aseguró que él la vio entre 12 y 24 horas más tarde, por lo que rechazó cualquier relación causal entre su mensaje y la retirada.
El anuncio desapareció poco después de su instalación
El episodio gira en torno a una campaña publicitaria de Solana en una de las zonas más reconocibles de Shanghái. Según lo expuesto por CZ, el anuncio fue retirado aproximadamente 10 minutos después de su colocación. La secuencia temporal, sin embargo, no demostraría que su publicación tuviera influencia sobre la decisión.
Zhao situó su propio contacto con las imágenes o la información del anuncio entre 12 y 24 horas después de que este fuera retirado. Con ese argumento, negó las interpretaciones que vinculaban directamente su publicación con la desaparición de la publicidad.
La aclaración es relevante porque el caso se difundió en un contexto de especial sensibilidad para cualquier actividad relacionada con las criptomonedas en China. La presencia de una campaña de Solana en Shanghái generó atención precisamente por las restricciones que afectan al sector en el país.
Un evento de Solana también sufrió cambios
El 16 de octubre, además, se aplazó parte de un evento de Solana previsto en la ciudad. En torno a esa decisión circularon distintas versiones. Algunas apuntaban a la presencia de funcionarios, mientras que otras la relacionaban con límites de aforo.
La información disponible no permite establecer cuál fue la causa del aplazamiento. Tampoco acredita que ambos episodios —la retirada del anuncio y el cambio en el evento— respondieran a una misma decisión o formaran parte de un cambio coordinado en la postura de las autoridades.
El episodio no confirma una apertura de China al sector cripto
La combinación de una campaña visible en Shanghái y de un evento relacionado con Solana alimentó las especulaciones sobre una posible flexibilización de las restricciones chinas hacia las criptomonedas. No obstante, los hechos conocidos no bastan para sostener esa conclusión.
La negación de CZ se limita a desvincular su publicación de la retirada del anuncio. Por su parte, las versiones sobre la presencia de funcionarios y las limitaciones de aforo no han quedado confirmadas en la información disponible. En consecuencia, el episodio debe interpretarse como una sucesión de hechos puntuales, no como una prueba de que China haya modificado su marco restrictivo para el sector cripto.












