Greg Lui, un empresario de California de 38 años, ha sido detenido en Estados Unidos por su presunta participación en el envío ilegal a China de servidores equipados con chips avanzados de inteligencia artificial de Nvidia valorados en más de 300 millones de dólares. La Fiscalía estadounidense sostiene que utilizó Malasia y Singapur como países de tránsito para sortear las restricciones de Washington a la exportación de esta tecnología.
Lui es propietario de Earthmade Computer y, según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, habría colaborado con otras personas entre 2023 y 2024 para hacer llegar los equipos a clientes chinos. Los servidores se enviaban primero a terceros países y, desde allí, eran remitidos a sus destinatarios finales en China.
Servidores con chips Nvidia y documentación presuntamente falsa
Estados Unidos limita la venta a China de determinados chips avanzados de inteligencia artificial por motivos de seguridad nacional. Para exportar algunos de estos procesadores de Nvidia es necesaria una licencia de las autoridades estadounidenses.
La acusación sostiene que Lui trató de eludir ese requisito mediante una ruta indirecta y el uso de documentos en los que figuraba un destino final distinto. En uno de los pedidos investigados, habría adquirido 27 servidores equipados con chips Nvidia H100 por aproximadamente 7,6 millones de dólares.
El valor conjunto de las operaciones atribuidas al empresario supera los 300 millones de dólares, de acuerdo con la Fiscalía. Los procesadores H100 se encuentran entre los componentes utilizados para entrenar y ejecutar modelos avanzados de inteligencia artificial, un área que se ha convertido en uno de los principales puntos de fricción tecnológica entre Washington y Pekín.
Nvidia colabora con las autoridades estadounidenses
Nvidia ha asegurado que está colaborando con las autoridades de Estados Unidos en la investigación de las presuntas exportaciones ilegales. La compañía considera que el caso muestra que el contrabando de sus chips no resulta viable desde los puntos de vista jurídico, económico y técnico.
Lui afronta, entre otros cargos, acusaciones de conspiración para infringir las normas estadounidenses de exportación, contrabando y conspiración para blanquear capitales. Si fuera condenado por todos los delitos imputados, podría enfrentarse a más de veinte años de prisión.
La Fiscalía ha pedido que permanezca en prisión provisional mientras avanza el procedimiento. Los fiscales argumentan que existe un riesgo elevado de fuga si se le concede la libertad bajo fianza.
Una ofensiva centrada en los chips de inteligencia artificial
El caso se integra en una campaña más amplia de Estados Unidos contra las redes que intentan sortear los controles sobre semiconductores avanzados destinados a China. En la investigación participan el FBI, el Departamento de Justicia y la autoridad comercial encargada de supervisar las normas de exportación.
A principios de este año, las autoridades estadounidenses también acusaron a un cofundador del fabricante de servidores Super Micro Computer de enviar ilegalmente a China chips de Nvidia por valor de miles de millones de dólares. Esa persona se ha declarado inocente.
La sucesión de investigaciones refleja la importancia estratégica que Washington atribuye a los procesadores utilizados en sistemas de inteligencia artificial. Estados Unidos trata de impedir que los chips más potentes lleguen a China sin autorización, mientras las empresas del sector deben operar dentro de un marco de controles de exportación cada vez más estricto.










