Estados Unidos arrestó al empresario colombiano Álvaro Pulido, socio de Alex Saab, que permanecía detenido en Venezuela desde 2023 por su presunta relación con la trama PDVSA-Cripto. El fiscal general estadounidense, Todd Blanche, anunció la operación el domingo 11 de octubre. Pulido afronta dos acusaciones federales en Estados Unidos por lavado de dinero y sobornos, aunque ninguna de ellas está relacionada con criptomonedas.
La primera comparecencia del empresario ante un tribunal federal del Distrito Sur de Florida está prevista para el martes 13 de octubre. Como en cualquier caso pendiente de juicio, las acusaciones no constituyen una condena.
Dos investigaciones distintas sobre Álvaro Pulido
Blanche afirmó en X que Pulido fue arrestado por el Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional de Estados Unidos. Una portavoz del Departamento de Seguridad Nacional señaló que en la operación participaron la DEA, el FBI y la unidad de investigaciones HSI.
Pulido se encontraba recluido en la cárcel venezolana de El Rodeo. No se ha explicado públicamente cómo fue trasladado a Estados Unidos. Venezuela y Estados Unidos, además, no mantienen un acuerdo de extradición, según la información citada en el caso.
Las acusaciones estadounidenses se remontan a 2019 y 2021. La primera acusa a Pulido y a Saab de conspiración para lavar dinero. La segunda se refiere a presuntos sobornos a funcionarios venezolanos y a contratos inflados relacionados con el programa de alimentos CLAP y con viviendas prefabricadas.
Estados Unidos había ofrecido una recompensa de hasta 10 millones de dólares por información que condujera a su captura. El caso de Pulido está vinculado en ese país a contratos públicos y a presuntos delitos financieros, no a operaciones con criptoactivos.
Qué relación tiene con la trama PDVSA-Cripto
Pulido fue presentado ante tribunales venezolanos en abril de 2023 junto con otros detenidos, por su presunta vinculación con las investigaciones sobre PDVSA-Cripto. Sin embargo, no se conocen públicamente los detalles concretos de su papel en esa trama.
El caso estalló en marzo de 2023. Según explicó entonces el fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, la petrolera estatal PDVSA había asignado a la Superintendencia Nacional de Criptoactivos, Sunacrip, la gestión de buques con crudo sin los controles administrativos ni las garantías correspondientes.
De acuerdo con esa versión, los pagos derivados de esas operaciones no llegaron a PDVSA y parte del dinero se destinó a comprar criptomonedas. La investigación alcanzó a 10 exfuncionarios y 11 empresarios. Entre los detenidos figuró Joselit Ramírez, que entonces dirigía la Sunacrip. En aquella comparecencia, el fiscal no detalló el importe presuntamente desviado.
La Sunacrip continúa intervenida
La investigación tuvo consecuencias directas sobre el organismo venezolano encargado de regular el sector. La Sunacrip permanece intervenida desde marzo de 2023 y, en junio de 2026, seguía en proceso de reestructuración.
La información pública sobre sus autorizaciones sigue siendo limitada. En 2026 solo constaban dos plataformas venezolanas con licencias vigentes que se hubieran hecho públicas: Crixto, hasta el 31 de diciembre de 2026, y Kontigo, hasta el 8 de enero de 2027. No existe un listado oficial en línea que permita comprobar de forma completa qué plataformas están autorizadas.
El arresto de Pulido no modifica, por ahora, las reglas aplicables a la compra o venta de criptomonedas en Venezuela. Su traslado a Estados Unidos añade un nuevo capítulo a un caso con dos vertientes diferenciadas: las acusaciones federales estadounidenses, centradas en contratos de alimentos y viviendas, y la investigación venezolana sobre la gestión de crudo, fondos públicos y criptoactivos.










