Estados Unidos e Israel preparan una posible operación militar contra Irán poco después de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre, según The New York Times, que cita a funcionarios familiarizados con la planificación. La amenaza de una nueva escalada vuelve a introducir presión sobre unos mercados ya afectados por el encarecimiento del petróleo.
La operación tendría una duración limitada, pero sería intensa. Entre los objetivos considerados figuran instalaciones nucleares, infraestructuras energéticas y arsenales de misiles y drones. Las refinerías quedarían fuera de la lista, de acuerdo con los funcionarios citados, porque el presidente Donald Trump no quiere contribuir a una subida adicional del precio de la gasolina.
Una operación aún lejos de estar decidida
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, trató esta semana la posibilidad de nuevos ataques contra Irán con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante una visita a Israel. Algunos responsables de la planificación militar estadounidense consideran que tres días de bombardeos podrían causar un daño económico suficiente para forzar una concesión de Teherán.
La ejecución del plan, sin embargo, no está garantizada. A comienzos de octubre, las fuerzas aéreas de ambos países llegaron a situarse en máxima alerta, pero Trump frenó el ataque en el último momento. Netanyahu había defendido entonces actuar antes de las elecciones israelíes del 27 de octubre. La Casa Blanca negó que esa fuera la razón, aunque Trump sí se comprometió a no atacar Irán antes de los comicios estadounidenses de mitad de mandato.
El presidente ya ha paralizado iniciativas similares en varias ocasiones durante este año. Ese precedente mantiene abierta la posibilidad de que los planes vuelvan a aplazarse, incluso después de las elecciones.
La vía diplomática sigue abierta, pero sin acuerdo
También persiste la incertidumbre en el terreno diplomático. El diario árabe Al-Araby Al-Jadeed informó el martes de una propuesta de compromiso presentada por Qatar y Pakistán. El planteamiento incluiría que Irán permitiera el acceso de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica.
La información provocó una caída aproximada del 2% en el petróleo Brent, la referencia internacional del crudo. Horas después, un diplomático implicado en las conversaciones advirtió de que el acuerdo estaba todavía lejos. Preguntado el miércoles por NewsNation sobre el estado de los contactos, Trump habló de algunas conversaciones, aunque evitó confirmar un avance concreto. Cuando se le preguntó si las negociaciones habían terminado, negó primero que existieran y después dejó abierta la posibilidad de que hubiera un resultado pronto.
El petróleo vuelve a marcar el pulso de los mercados
El encarecimiento del crudo ya ha contribuido de forma notable al aumento de la inflación y sus efectos empiezan a extenderse al resto de la economía. El temor a una nueva escalada ha presionado a la baja al Bitcoin (BTC), las bolsas y también el oro, según la información recogida en la fuente.
Teherán ha advertido de que respondería con mayor contundencia a un nuevo ataque. Esa respuesta podría incluir centros de datos y cables submarinos de internet. Mahdi Mohammadi, asesor del principal negociador iraní, calificó de «fantasía» la posibilidad de que Estados Unidos complete la operación en 72 horas y recordó que en febrero Trump hablaba de una guerra de dos semanas. El conflicto dura ya casi ocho meses.
El analista Peiman Salehi, desde Teherán, sostiene que un ataque contra la instalación nuclear de Pickaxe Mountain, construida a gran profundidad, podría llevar a Irán a golpear refinerías saudíes, incluidas las de Aramco. A su juicio, el aumento del precio del petróleo es una de las principales vías de presión sobre la población estadounidense y, por extensión, sobre la Casa Blanca.
Antes de las elecciones estadounidenses llegará la cita electoral israelí del 27 de octubre. Si Netanyahu pierde, pasaría a ser primer ministro en funciones, una situación que, según los expertos citados, dificultaría el inicio de una guerra. Las elecciones legislativas de Estados Unidos se celebrarán doce días después.










