Estados Unidos estudia un alivio fiscal para los pagos realizados con stablecoins, mientras que la propuesta no contempla el uso de bitcoin. La iniciativa se suma a otros proyectos que pretenden modificar el tratamiento tributario de las transacciones con activos digitales.
Un cambio centrado en los pagos con stablecoins
El planteamiento distingue entre las stablecoins y bitcoin dentro del marco fiscal aplicable a las operaciones con criptoactivos. Su objetivo sería facilitar el tratamiento de determinados pagos efectuados con monedas digitales estables, aunque la información disponible no detalla el alcance concreto de la medida ni las condiciones necesarias para beneficiarse de ella.
La diferencia resulta relevante porque las stablecoins están diseñadas para mantener un valor estable respecto a otro activo, normalmente una moneda fiduciaria. Bitcoin, en cambio, queda fuera del alivio previsto según la propuesta recogida en la fuente.
Parte de un debate fiscal más amplio
La iniciativa no aparece de forma aislada. Se incorpora a una serie de proyectos que buscan revisar cómo se gravan las operaciones con activos digitales en Estados Unidos. El debate abarca, por tanto, no solo la compraventa de criptomonedas, sino también su utilización como medio de pago.
Por ahora, no se han precisado en la información disponible la fecha de entrada en vigor, el mecanismo concreto del alivio fiscal ni el tratamiento aplicable a las distintas operaciones con stablecoins. Esos detalles serán determinantes para medir el alcance real de la propuesta y su diferencia frente al régimen previsto para bitcoin.











