Estados Unidos ha puesto en marcha los preparativos para un posible ataque “a gran escala” contra Irán, aunque todavía no existe una fecha fijada ni una decisión definitiva del presidente Donald Trump. La escalada ya se refleja en los mercados: el Brent sube un 1,72% y cotiza en torno a los 103 dólares por barril, mientras la incertidumbre presiona a la deuda pública, la bolsa, el bitcoin (BTC) y el oro.
El Pentágono ultima el plan militar
El Pentágono ordenó hace unos días al Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), responsable de las operaciones militares estadounidenses en Oriente Próximo, que completara los preparativos para una eventual ofensiva. Funcionarios estadounidenses citados por Axios aseguran que el plan está listo, pero subrayan que Trump aún no ha dado la orden definitiva.
Si la operación sigue adelante, las fuentes prevén bombardeos intensos contra instalaciones energéticas, infraestructuras y objetivos relacionados con el programa nuclear iraní. Israel participaría previsiblemente en la ofensiva, según la información publicada.
El movimiento militar coincide con el estancamiento de las conversaciones entre Washington y Teherán. Qatar, que ejerce de mediador, todavía espera la respuesta de Irán a una contrapropuesta estadounidense. El documento exige concesiones en materia nuclear que obligarían a Teherán a reducir su programa atómico.
Trump mostró esta madrugada dudas sobre la posibilidad de cerrar un acuerdo. Durante un acto electoral en Texas afirmó que ya no cree que quiera alcanzar el pacto, aunque sostuvo que Irán está dispuesto a ofrecerlo todo para que Estados Unidos detenga la presión. La fuente no confirma que Teherán esté dispuesto a llegar tan lejos.
El presidente también elogió al enviado estadounidense Steve Witkoff, encargado de negociar el acuerdo. En los últimos días, Trump se había quejado de que nadie sabe quién manda en Irán. Esmaeil Baghaei, portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, respondió que las señales contradictorias proceden de Washington.
El crudo incorpora una prima de riesgo geopolítico
El encarecimiento del petróleo se produce pese a que los datos disponibles no apuntan a un desplome de las exportaciones del Golfo. Según Kpler, los envíos vuelven a rondar los 18,5 millones de barriles diarios, un volumen similar al registrado antes de la guerra. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, también ha rechazado las afirmaciones iraníes sobre una fuerte caída del tráfico marítimo.
La Guardia Revolucionaria iraní sostiene que actualmente atraviesan el estrecho de Ormuz unos diez buques al día, frente a los 125 anteriores a la guerra. Sin embargo, las compañías de seguridad contabilizaron al menos doce ataques contra petroleros en la semana hasta el 5 de octubre, la cifra más elevada desde el comienzo del conflicto, el 28 de febrero. Antes de la guerra, por ese paso circulaba una quinta parte del petróleo mundial.
Con las exportaciones recuperadas, el precio del Brent refleja sobre todo el temor a que un nuevo ataque altere el suministro energético. Las expectativas de una inflación más elevada y el riesgo asociado a la guerra han llevado a los inversores a exigir mayores rentabilidades a la deuda pública estadounidense. Ese movimiento reduce el atractivo relativo de otros activos y aumenta la presión sobre los mercados financieros, incluido el bitcoin.
La gasolina complica el margen político de Trump
El petróleo también tiene una dimensión interna para la Casa Blanca. La popularidad de Trump ha caído hasta un mínimo histórico, especialmente por el aumento del precio de la gasolina y el diésel. Una ofensiva contra Irán podría impulsar aún más el crudo justo antes de las elecciones.
El presidente restó importancia a ese riesgo durante un mitin en Nebraska y afirmó que se trata de un pequeño precio que pagar por mantener a salvo a Estados Unidos y al resto del mundo. Un funcionario israelí citado por Axios considera poco probable que las operaciones militares a gran escala se reanuden antes de las elecciones, aunque no lo descarta y cree que las probabilidades aumentarían después de los comicios de mitad de mandato.











