Fiscales federales de Estados Unidos han abierto una nueva investigación sobre Binance para determinar si la plataforma permitió transacciones vinculadas con Irán pese a las sanciones estadounidenses. El caso se centra en los controles internos del mayor operador de criptomonedas del mundo y, por ahora, no implica una acusación formal contra la compañía.
La investigación está dirigida por fiscales federales de Manhattan, con la participación del Departamento de Justicia en Washington. Las autoridades tratan de esclarecer si Binance bloqueó adecuadamente operaciones que podían estar sujetas a las restricciones contra Irán o si, por el contrario, permitió de forma consciente que algunas transacciones siguieran adelante.
El Departamento de Justicia todavía no ha detallado qué operaciones están bajo examen. Tampoco ha decidido si presentará cargos. El procedimiento podría terminar sin nuevas medidas contra Binance.
Binance niega haber incumplido las sanciones
La plataforma asegura que mantiene una política estricta frente a las infracciones de sanciones y que está colaborando con los investigadores estadounidenses. “Aplicamos una política de tolerancia cero frente a las infracciones de sanciones”, señaló Binance. La empresa añadió que coopera plenamente con las autoridades y que trabaja para detectar y frenar a los actores malintencionados.
Binance sostiene que ha reforzado de forma significativa sus sistemas de cumplimiento normativo durante los últimos años. Según los datos facilitados por la compañía, en febrero más de 1.500 empleados trabajaban en esta área, aproximadamente una cuarta parte de su plantilla.
La investigación llega después de varias informaciones sobre posibles vínculos entre la plataforma y operaciones relacionadas con Irán. Medios estadounidenses publicaron en febrero que una investigación interna de Binance habría concluido que más de 1.000 millones de dólares pasaron por la plataforma hacia partes vinculadas con el país.
Binance ha cuestionado parte de esas informaciones y afirma que identifica, investiga y comunica las transacciones sospechosas a las autoridades competentes.
Un caso separado sobre 61 millones de dólares
La plataforma volvió a aparecer la semana pasada en otro procedimiento relacionado con Irán. En ese caso, fiscales estadounidenses pretenden incautar 61 millones de dólares que, según su versión, procederían de ventas ilegales de petróleo iraní y habrían sido blanqueados a través de Binance.
La inclusión de Binance en ese expediente no significa que la compañía esté acusada de haber cometido una conducta indebida. La operación forma parte de un caso distinto del examen que ahora llevan a cabo los fiscales federales sobre los controles de sanciones de la plataforma.
El antecedente del acuerdo de 2023
La nueva investigación sitúa de nuevo a Binance bajo presión en Estados Unidos, después del acuerdo alcanzado por la compañía con las autoridades en 2023. Ese año, la plataforma se declaró culpable de incumplir normas estadounidenses, incluidas las relacionadas con sanciones, y aceptó pagar 4.300 millones de dólares.
Su cofundador y entonces consejero delegado, Changpeng Zhao, también se declaró culpable de no mantener un sistema eficaz contra el blanqueo de capitales. Dimitió de su cargo y cumplió cuatro meses de prisión. El año pasado, el presidente estadounidense Donald Trump le concedió un indulto.
Desde aquel acuerdo, Binance ha presentado el refuerzo de sus controles como una de sus prioridades. La investigación deberá determinar ahora si esas medidas fueron suficientes para impedir posibles operaciones con partes iraníes sancionadas. Hasta que concluya el procedimiento, no existe una decisión pública que establezca que la plataforma haya infringido de nuevo la normativa.












