El azúcar se ha convertido en uno de los activos con mejor comportamiento de los mercados en 2026. Su precio acumula una subida de alrededor del 20% en el conjunto del año y, desde agosto, ha avanzado cerca de un 25%, impulsado por el temor a que la oferta mundial no sea suficiente para cubrir la demanda.
El repunte supera al registrado por otros activos destacados. El S&P 500 gana casi un 13% en el mismo periodo, mientras que el azúcar ha encadenado en las últimas semanas una de sus mayores revalorizaciones recientes. Agosto fue su mejor mes desde octubre de 2010, según los datos recogidos por TradingView.
Las malas cosechas reducen las expectativas de oferta
El principal factor detrás de la subida es la posibilidad de que haya menos azúcar disponible de lo previsto. En Europa, las olas de calor han perjudicado el rendimiento de la remolacha azucarera. La Comisión Europea calcula que la producción comunitaria de la campaña 2026/2027 podría caer un 19%, desde los 16,6 millones hasta los 13,4 millones de toneladas.
La presión no se limita al mercado europeo. El fenómeno climático El Niño puede traducirse en sequías y lluvias irregulares en India y Tailandia, dos de los grandes productores mundiales. Junto con Brasil, estos tres países concentran cerca del 70% de las exportaciones internacionales de azúcar.
Las previsiones sobre el posible desequilibrio entre oferta y demanda varían según la entidad. Citi estima un déficit mundial de aproximadamente 1,3 millones de toneladas, mientras que Green Pool eleva esa cifra hasta los 3,2 millones. Citi incluye ya el azúcar entre las materias primas sobre las que mantiene una visión más favorable.
Brasil y la demanda de etanol estrechan el mercado
Brasil ocupa una posición central en la formación del mercado global: el país exporta aproximadamente la mitad de todo el azúcar del mundo. Sin embargo, la caña brasileña tiene dos destinos principales, el azúcar y el etanol. Cuando el petróleo supera los 90 dólares por barril, resulta más atractivo dedicar una mayor proporción de la cosecha a la producción de biocombustibles.
Ese desvío reduce el volumen de azúcar disponible para la exportación. A ello se suma el retraso provocado por las lluvias en una parte de la cosecha brasileña, un factor que ha contribuido a reforzar las tensiones sobre la oferta en las últimas semanas.
India pasa de exportador a comprador
India también está introduciendo un elemento poco habitual en el mercado. El país, segundo mayor productor mundial de azúcar, ha autorizado por primera vez desde la campaña 2017/2018 la importación de grandes cantidades de azúcar bruto sin aranceles.
El cupo alcanza hasta un millón de toneladas. La decisión resulta significativa porque India suele desempeñar un papel relevante como productor, pero en esta ocasión aparece como comprador en el mercado internacional. La combinación de menores cosechas, una posible alteración del clima y la competencia del etanol ha estrechado así la oferta disponible.
El mercado afronta ahora un escenario en el que las estimaciones de déficit todavía difieren, pero coinciden en señalar un riesgo: que la producción mundial no crezca al ritmo necesario. Esa expectativa explica que el azúcar haya ganado terreno frente a otros activos durante 2026 y que se haya situado entre las materias primas más seguidas por los inversores.











