El Eurosistema ha puesto en marcha Pontes, una infraestructura que permite a los bancos liquidar operaciones con activos tokenizados utilizando dinero del banco central. Al mismo tiempo, el Banco Central Europeo (BCE) ha comenzado a preparar la compra de una pequeña parte de sus propios fondos en valores tokenizados, operaciones que también se liquidarán a través de Pontes.
El movimiento sitúa al BCE en los dos extremos de la incipiente infraestructura europea para los mercados tokenizados: proporciona la vía de liquidación y, a la vez, se prepara para invertir mediante ella. Pontes conecta plataformas de negociación basadas en tecnología de registro distribuido (DLT, por sus siglas en inglés) con los servicios de liquidación TARGET que ya utiliza el Eurosistema.
Pontes conecta las plataformas DLT con el dinero del banco central
La principal función del sistema es permitir que una operación sobre valores tokenizados se complete con dinero del banco central como activo de liquidación. Este acceso ha sido identificado como uno de los obstáculos para trasladar una parte mayor de los mercados de valores a redes distribuidas.
André Dragosch, responsable de Investigación de Bitwise Europe, describió Pontes como una especie de “euro digital disponible para los bancos”. La expresión alude a su uso en los mercados mayoristas: las entidades financieras podrán liquidar operaciones tokenizadas entre sí manteniendo el dinero del banco central como referencia de pago y liquidación.
Un primer grupo de participantes ya ha completado su incorporación. Entre ellos figuran Deutsche Bank, Santander, Société Générale y el Banco Europeo de Inversiones, además de operadores de infraestructuras DLT como Clearstream, Axiology, Cashlink y SWIAT. El Eurosistema espera que más instituciones se conecten durante los próximos meses.
Pontes comienza con un conjunto limitado de servicios. Está previsto que amplíe sus funcionalidades y su horario de funcionamiento de forma progresiva, con una implementación completa orientada a 2028. El BCE no ha identificado todavía ninguna liquidación operativa completada desde el lanzamiento. La evolución del volumen de operaciones será, por tanto, una de las primeras señales sobre si el sistema consigue superar la fase inicial de conexión institucional.
El BCE probará también el ciclo completo de inversión
El programa de inversión previsto llevará al banco central más allá de la provisión de infraestructura. El BCE pretende adquirir inicialmente valores tokenizados denominados en euros y emitidos por gobiernos centrales de la zona euro, administraciones regionales, agencias y organismos supranacionales europeos.
La institución sostiene que el uso de Pontes le permitirá adquirir experiencia en distintas fases del proceso: la ejecución de las operaciones, la liquidación, los sistemas tecnológicos y la gestión de carteras. No ha comunicado todavía ni el tamaño de la asignación ni la fecha de inicio de las compras. Ambas decisiones quedarán en manos de su Comité Ejecutivo una vez concluya el trabajo preparatorio.
La asignación podría ser reducida en comparación con el conjunto de la cartera de fondos propios del BCE. Estos activos ascendían a 23.100 millones de euros al cierre de 2025, y la deuda pública representaba el 73%. Los fondos propios se gestionan por separado de las carteras vinculadas a la política monetaria y generan ingresos que contribuyen a financiar los gastos operativos del banco central.
Ese encaje permite al BCE ensayar el funcionamiento de los mercados tokenizados sin convertir las compras en un instrumento de tipos de interés o de expansión cuantitativa. Su futura asignación ofrecerá además una referencia sobre el ritmo de adopción de Pontes: tanto el importe como el momento y el tipo de valores adquiridos mostrarán hasta qué punto la infraestructura pasa de estar disponible a utilizarse de forma habitual.
Un proyecto mayorista separado del euro digital minorista
Pontes se adelanta al proyecto de euro digital destinado al público general. El BCE prevé iniciar un programa piloto minorista de 12 meses en la segunda mitad de 2027, con la participación de 36 proveedores de servicios de pago, comercios y empleados de bancos centrales. La institución contempla una posible primera emisión en 2029, siempre que se apruebe antes la legislación necesaria.
Los dos proyectos avanzan por vías distintas, aunque ambos profundizan el uso del dinero del banco central en infraestructuras digitales. En el ámbito mayorista, Pontes permite conectar ya la emisión y negociación de valores tokenizados con la liquidación del Eurosistema, sin esperar a que se resuelva el diseño tecnológico del euro digital minorista.
El Eurosistema también desarrolla Appia, una iniciativa más amplia destinada a elaborar para 2028 un modelo de ecosistema financiero europeo integrado basado en tecnología de registro distribuido. Mientras tanto, las entidades incorporadas a Pontes deberán decidir qué valores y procesos canalizan por el sistema, y los nuevos participantes tendrán que valorar si se conectan. El siguiente examen será comercial: cuántas operaciones consigue atraer y con qué regularidad.











