El déficit presupuestario primario de Estados Unidos ya alcanza el 3,59% del producto interior bruto (PIB), el nivel más elevado entre las grandes economías desarrolladas, según datos de Bloomberg compartidos por The Kobeissi Letter. La cifra alimenta la preocupación sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas estadounidenses y refuerza, para algunos inversores, el atractivo de activos escasos como Bitcoin (BTC) y el oro.
El dato resulta especialmente relevante porque no incluye los intereses de la deuda pública acumulada. El déficit primario mide la diferencia entre los ingresos del Gobierno —procedentes principalmente de impuestos y otras fuentes— y el gasto público antes de contabilizar el coste financiero de la deuda.
Estados Unidos gasta más de lo que recauda
Excluir los intereses permite observar hasta qué punto existe un desequilibrio estructural en las cuentas públicas. Incluso sin tener en cuenta el encarecimiento del servicio de la deuda, el Estado estadounidense sigue gastando más dinero del que ingresa. La brecha equivale ya al 3,59% del PIB.
De acuerdo con las cifras de Bloomberg, Estados Unidos presenta así el mayor déficit presupuestario primario entre las grandes economías desarrolladas. La evolución está llevando a los inversores a examinar con mayor cautela a los países que continúan acumulando elevados volúmenes de deuda.
Robin Brooks, investigador del Brookings Institution y antiguo economista jefe del Institute of International Finance, sostiene que ese escepticismo creciente puede provocar desplazamientos de capital hacia países con unas finanzas públicas más saneadas. Entre los posibles beneficiarios cita a Suiza y Dinamarca.
Por qué el déficit puede favorecer a Bitcoin
La preocupación por la deuda estadounidense no explica por sí sola el comportamiento reciente de los mercados, pero sí contribuye a reforzar el argumento a favor de alternativas a las divisas tradicionales. Bitcoin y el oro, por su carácter escaso, aparecen en ese debate como activos que algunos inversores consideran una forma de proteger el patrimonio frente al deterioro de las cuentas públicas.
Bitcoin acumula una subida de alrededor del 23% en el mes, mientras que el oro se ha encarecido cerca de un 10%. Ambas tendencias coinciden con un periodo en el que las dudas sobre el déficit y la deuda de Estados Unidos han ganado peso, aunque no puede atribuirse todo el avance de estos activos a un único factor.
La evolución de los tipos de interés introduce, además, un matiz importante. En circunstancias normales, unas rentabilidades más altas en la deuda pública estadounidense tienden a restar atractivo a Bitcoin, al oro y a la renta variable. Los inversores pueden obtener entonces una mayor remuneración en bonos del Tesoro considerados relativamente seguros.
Sin embargo, el motivo de la subida de los tipos resulta determinante. Si las rentabilidades aumentan porque la economía crece con fuerza, los activos de riesgo pueden verse presionados. Si lo hacen porque el mercado exige una compensación mayor ante el deterioro de la deuda y el déficit, el movimiento puede interpretarse como una señal de pérdida de confianza en las finanzas públicas. En ese escenario, Bitcoin y el oro podrían beneficiarse de la búsqueda de alternativas.
El empleo estadounidense, próximo foco de atención
La trayectoria de Bitcoin también estará condicionada por los próximos datos económicos de Estados Unidos. El informe de empleo previsto para el viernes puede modificar las expectativas sobre la decisión de tipos de la Reserva Federal en septiembre.
Un mercado laboral más sólido de lo esperado podría elevar la probabilidad de una subida de tipos y ejercer presión sobre Bitcoin en el corto plazo. Unos datos más débiles, en cambio, podrían llevar a revisar esas previsiones.
El mercado afronta, por tanto, dos fuerzas contrapuestas. A corto plazo, unos tipos más altos pueden perjudicar a Bitcoin. A más largo plazo, el aumento de la deuda y el déficit primario estadounidense refuerza la tesis de que los activos escasos, entre ellos Bitcoin y el oro, pueden resultar más atractivos para una parte de los inversores.










