El Kospi surcoreano se desplomó más de un 6% este martes y cayó por debajo de los 6.000 puntos, su nivel más bajo desde finales de julio. El índice acumula ya una pérdida cercana al 15% en las últimas cinco sesiones, en una oleada de ventas que llevó a la Bolsa de Corea a activar temporalmente el mecanismo de protección conocido como sidecar.
La caída del mercado asiático se produce mientras los inversores reevalúan las valoraciones de las compañías tecnológicas y esperan nuevos datos macroeconómicos y resultados empresariales en Estados Unidos. Los futuros del Nasdaq 100 retrocedían alrededor de un 1% durante la negociación nocturna, según la información difundida por The Kobeissi Letter.
El mecanismo de suspensión se activa ante la presión vendedora
El sidecar interrumpe durante cinco minutos las órdenes de venta cuando el mercado de futuros registra un descenso especialmente rápido. Su activación refleja la intensidad del movimiento, aunque no evita que la negociación se reanude después bajo las condiciones que marque el mercado.
La presión se concentró especialmente en los fabricantes de chips y en las empresas vinculadas al sector tecnológico. SK Hynix perdió alrededor de un 6,5%, mientras que Samsung Electronics cedió un 5,6%. Seoul Semiconductor registró una caída superior al 3%.
El retroceso también alcanzó a las tecnológicas japonesas. SoftBank bajó casi un 7%, Advantest perdió más de un 6% y Kioxia se dejó cerca de un 9%. La lectura que recoge la fuente es que los inversores están recogiendo beneficios en algunos de los valores que más se habían beneficiado del ciclo de inversión relacionado con la inteligencia artificial.
Los resultados de Wall Street elevan la exigencia para las empresas
En Estados Unidos, el movimiento es por ahora más contenido. Los futuros del S&P 500 y del Nasdaq registran ligeras caídas, mientras que los del Dow Jones avanzan levemente. El foco se desplaza a la temporada de resultados trimestrales, que puede ofrecer nuevas señales sobre la fortaleza de la economía y la capacidad de las empresas para sostener sus expectativas.
JPMorgan, Goldman Sachs, Citigroup, Wells Fargo y UnitedHealth tienen previsto publicar sus cuentas el martes. Según FactSet, el mercado espera que los beneficios de las compañías del S&P 500 aumenten, de media, casi un 30% interanual. Esa previsión coloca el listón especialmente alto para las empresas y deja menos margen para decepciones.
Inflación, tipos y petróleo, entre las claves de la semana
Ameriprise identifica tres áreas que pueden marcar la evolución de las bolsas. Los resultados de los bancos servirán para evaluar cómo están afrontando consumidores y empresas unos tipos de interés elevados. En las grandes tecnológicas, los inversores buscarán señales de que las fuertes inversiones en inteligencia artificial empiezan a traducirse en ingresos y beneficios.
El sector energético aportará otra referencia, con el petróleo por encima de los 100 dólares. A este frente se suman los nuevos datos de inflación de Estados Unidos, cuya publicación está prevista para esta semana. Las cifras podrían volver a presionar al mercado de bonos, después de que los tipos de interés a largo plazo alcanzaran recientemente su nivel más alto en más de veinte años.
La combinación de ventas en las tecnológicas asiáticas, expectativas elevadas para los beneficios y datos de inflación relevantes convierte la semana en una prueba para los mercados mundiales. Por ahora, el Kospi concentra la mayor tensión y vuelve a situar al sector tecnológico en el centro de la corrección.







