El Nasdaq 100 cae alrededor de un 3% este viernes en Wall Street, arrastrado por las dudas que han generado los últimos resultados trimestrales sobre el volumen de inversión de las grandes tecnológicas en inteligencia artificial. Intel y Amazon se encuentran entre los valores más castigados, mientras el mercado de criptomonedas también registra fuertes descensos.
Intel se desploma tras revisar sus previsiones
Las ventas se concentran especialmente en las compañías cuyos resultados han reavivado el debate sobre cuándo empezarán a traducirse en beneficios las multimillonarias inversiones en IA. Los inversores cuestionan si el crecimiento esperado compensará el coste de ampliar centros de datos, adquirir equipos y asegurar el suministro de componentes.
Intel lidera las caídas entre los grandes valores tecnológicos. Las acciones del fabricante estadounidense de chips retroceden alrededor de un 29% después de que sus previsiones para el cuarto trimestre decepcionaran al mercado. La compañía espera unos ingresos muy inferiores a los que anticipaban los analistas.
La empresa atribuye parte de la presión a la debilidad de la demanda de chips y a los problemas de suministro de componentes. La reacción bursátil refleja la sensibilidad del mercado ante cualquier señal de deterioro en un sector que se ha beneficiado del interés inversor por la inteligencia artificial.
Amazon afronta el coste de su apuesta por la inteligencia artificial
Amazon también sufre una fuerte presión vendedora, aunque de menor intensidad. Sus acciones bajan alrededor de un 2,4%, en un movimiento vinculado sobre todo a las dudas sobre el gasto necesario para sostener su expansión en IA.
La compañía invirtió más de 77.000 millones de dólares durante el tercer trimestre en centros de datos, equipos y otras partidas. Para el conjunto de 2026, Amazon prevé elevar esa cifra hasta unos 220.000 millones de dólares.
Los servicios en la nube de Amazon mantienen un fuerte crecimiento, pero los inversores dudan de que ese avance sea suficiente para compensar el volumen de costes asociado a la inversión tecnológica. Esa tensión entre crecimiento y rentabilidad se ha convertido en uno de los principales focos de atención del mercado.
Las criptomonedas también pierden terreno
La aversión al riesgo se extiende al mercado de activos digitales. Bitcoin vuelve a situarse por debajo de los 77.000 dólares, en un entorno marcado por la oleada de ventas en las acciones tecnológicas y por la preocupación tras el ataque informático a Binance.
El incidente habría afectado a criptoactivos valorados en unos 6.300 millones de dólares, según la información disponible. La noticia ha deteriorado la confianza en el sector al poner de manifiesto la vulnerabilidad de incluso la mayor plataforma de criptomonedas del mundo frente a los ciberdelincuentes. Otras criptomonedas también registran pérdidas.
En paralelo, el precio del petróleo sube ante la renovada preocupación por el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Los inversores temen que nuevos ataques estadounidenses puedan agravar las interrupciones del suministro de crudo desde Oriente Próximo.
En los mercados financieros, el dinero se dirige hacia activos considerados relativamente seguros, entre ellos la deuda pública estadounidense. El mercado de bonos se encamina a cerrar su mejor mes desde febrero de 2025. Cuando aumenta la demanda de deuda, sus precios suben y, por lo general, sus rentabilidades bajan. El movimiento refleja una preferencia creciente por la protección frente al riesgo en un momento de incertidumbre tanto en Wall Street como en los mercados digitales.











