Los futuros de Wall Street registran avances moderados mientras los inversores esperan la decisión de tipos de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). Los contratos del S&P 500 suben un 0,22%, los del Nasdaq 100 avanzan un 0,3% y los del Dow Jones suman 113 puntos, en un intento por recuperar parte del terreno perdido en la sesión anterior.
El movimiento llega después de un martes negativo para la renta variable estadounidense. El S&P 500 cedió un 0,45%, mientras que el Nasdaq Composite cayó un 0,78%. La recuperación previa a la reunión de la Fed es, por ahora, contenida: el mercado sigue pendiente de una decisión que puede marcar la dirección de los activos financieros en las próximas sesiones.
Una subida de 25 puntos básicos prácticamente descontada
Las cotizaciones del mercado de futuros apuntan a que la Fed elevará los tipos de interés en 25 puntos básicos. La probabilidad estimada ronda el 92%, una señal de que el movimiento está ampliamente incorporado en los precios. Con esta subida, el tipo oficial estadounidense pasaría del rango actual del 3,5% al 3,75%.
La propia fuente sitúa la probabilidad de un incremento en niveles próximos al 100%. Por eso, el foco de los inversores no está tanto en la decisión en sí como en el mensaje que la acompañe. La atención se concentrará especialmente en las palabras del presidente de la Fed, Kevin Warsh.
La cuestión es si el banco central presentará el aumento como una actuación puntual o si dejará abierta la posibilidad de nuevas subidas. El mercado asigna actualmente una probabilidad del 45% a otro incremento en octubre y del 30% a una subida adicional en diciembre. Es decir, los inversores contemplan que la decisión de hoy pueda no ser el último movimiento restrictivo del ciclo.
El petróleo vuelve a complicar el escenario de inflación
La evolución del crudo añade presión a la política monetaria. El petróleo West Texas Intermediate (WTI) subió el martes un 4,4%, hasta los 105,83 dólares por barril, mientras que el Brent avanzó un 2,9%, hasta los 108,75 dólares.
El repunte se produjo después de ataques con drones contra un importante oleoducto saudí. Tras esos incidentes, Arabia Saudí habría cancelado determinados suministros, según varias informaciones recogidas en la fuente. El miércoles, el petróleo retrocedió ligeramente después de conocerse que los inventarios estadounidenses habían aumentado.
Pese a esa corrección, el crudo se mantiene en niveles que alimentan el temor a nuevas presiones inflacionistas. Mientras los precios de la energía sigan elevados, la Fed tendrá más dificultades para descartar nuevas subidas de tipos, incluso si la inflación muestra una trayectoria favorable.
La deuda mantiene la presión sobre las tecnológicas
El mercado de bonos también refleja la tensión. La rentabilidad del Treasury estadounidense a diez años bajó ligeramente el miércoles por la mañana y se situó justo por debajo del 5%, después de alcanzar el martes su nivel más alto desde julio de 2007. El rendimiento del bono a treinta años permanece por encima del 5,3%.
Unos costes de financiación más elevados tienden a presionar las valoraciones bursátiles y afectan especialmente a las compañías de crecimiento, entre ellas muchas tecnológicas. A esta presión se sumó el debate dentro del sector de la inteligencia artificial sobre posibles retrasos en el lanzamiento de productos.
Con este escenario, el S&P 500 y el Nasdaq llegan a la decisión de la Fed con avances modestos y margen reducido para la sorpresa. La subida de tipos parece ampliamente anticipada; el tono de Kevin Warsh será el elemento que determine cómo interpreta el mercado los próximos pasos del banco central.










