Los futuros de la Bolsa estadounidense apuntan al alza este jueves, en un intento de Wall Street por recuperar parte del terreno perdido en la sesión anterior. Los futuros del Dow Jones avanzaban 306 puntos, mientras que los del S&P 500 y el Nasdaq 100 subían un 0,57% y un 0,65%, respectivamente, después de que la Reserva Federal (Fed) elevara los tipos de interés por primera vez en tres años.
El movimiento llega tras una jornada negativa para los principales índices. El Dow Jones cayó el miércoles más de 630 puntos, equivalente a un descenso del 1,2%. El S&P 500 cedió un 0,5% y el Nasdaq Composite terminó también con pérdidas, aunque de menor magnitud.
La subida de tipos estaba descontada
La Fed incrementó los tipos en 0,25 puntos porcentuales, hasta situarlos en una horquilla del 3,75% al 4,00%. La decisión no sorprendió al mercado, que ya la había anticipado durante los últimos días. Por eso, la reacción de los inversores se concentra ahora en las próximas decisiones del banco central y no tanto en el movimiento anunciado el miércoles.
El presidente de la Fed, Kevin Warsh, afirmó que la inflación continúa siendo demasiado elevada. Sus palabras mantienen abierta la posibilidad de una nueva subida de tipos más adelante este año, un escenario que genera inquietud entre los inversores.
La diferencia es relevante para los mercados. Una subida puntual puede ser asumida con relativa facilidad si se considera que responde a un ajuste ya previsto. Sin embargo, la perspectiva de un nuevo ciclo de endurecimiento monetario modificaría el escenario para las bolsas. Unos tipos más altos encarecen la financiación de consumidores, empresas y administraciones públicas, al tiempo que presionan las valoraciones y aumentan la vulnerabilidad del crecimiento económico.
El petróleo mantiene la presión sobre la inflación
El comportamiento de los mercados también está condicionado por la evolución del crudo. La inflación estadounidense se situó en el 3,4% en agosto, mientras que el petróleo continúa cotizando por encima de los 100 dólares por barril.
El Brent retrocedía ligeramente este jueves por la mañana, hasta los 105,81 dólares, y el West Texas Intermediate (WTI) bajaba a 102,22 dólares. El descenso se produjo después de que se moderaran parcialmente las preocupaciones sobre los problemas de suministro.
Arabia Saudí estaría poniendo más petróleo a disposición de las refinerías asiáticas mediante trasvases entre buques cerca de Omán. Según la información disponible, la medida busca limitar el impacto de los ataques contra el oleoducto East-West.
Aun así, la permanencia del crudo por encima de los 100 dólares mantiene el riesgo de nuevas presiones inflacionistas. Mientras ese factor siga presente, a la Reserva Federal le resultará más difícil adoptar un tono claramente acomodaticio. Esa combinación —tipos potencialmente más altos y energía cara— seguirá siendo uno de los principales focos de atención para los mercados estadounidenses.











