Eric Trump, cofundador de World Liberty Financial, considera que la inteligencia artificial puede convertirse en uno de los principales motores de crecimiento del mercado de las criptomonedas. A su juicio, la expansión de sistemas capaces de tomar decisiones y ejecutar pagos de forma autónoma estrechará la relación entre ambas tecnologías.
Trump expuso esta visión durante la conferencia Token2049, celebrada en Singapur. Su argumento parte de un escenario en el que los asistentes de inteligencia artificial no se limitan a ofrecer recomendaciones, sino que también realizan tareas por cuenta de los usuarios. Entre ellas estaría la reserva de unas vacaciones, con la gestión directa de los pagos necesarios.
En ese contexto, el empresario sostiene que estos sistemas podrían recurrir antes a un monedero de criptomonedas que a los métodos de pago tradicionales. La razón sería la posibilidad de ejecutar transacciones de manera directa y automatizada, sin depender de la intervención constante del usuario.
Una competencia por el capital entre la IA y las criptomonedas
Según Trump, cuanto más rápido adopte la población la inteligencia artificial y la incorpore a su vida cotidiana, mayor será también el crecimiento del sector cripto. Presentó la IA como el factor que, con diferencia, podría acelerar más la expansión de las criptomonedas.
Su lectura también incluye la evolución reciente de los flujos de capital. El entusiasmo por la inteligencia artificial ha intensificado la competencia por atraer inversiones y, según explicó, algunos inversores han retirado fondos de las criptomonedas para dirigirlos hacia acciones vinculadas a esta tecnología.
Trump señaló que, ahora que Bitcoin (BTC) vuelve a superar los 80.000 dólares, parte de ese capital estaría regresando al mercado de las criptomonedas. No obstante, prevé que el dinero continuará desplazándose entre las acciones relacionadas con la IA y los activos digitales durante los próximos meses.
El papel de las monedas estables y la tokenización
El cofundador de World Liberty Financial también vinculó el crecimiento de las monedas estables con una posible mayor demanda de deuda pública estadounidense. Los emisores de estos activos digitales vinculados al dólar suelen mantener parte de sus reservas en títulos del Tesoro estadounidense.
Por esa razón, un aumento de las monedas estables en circulación podría canalizar más recursos hacia la deuda pública de Estados Unidos. Trump presentó esta dinámica como otro punto de conexión entre la expansión del mercado cripto y el sistema financiero tradicional.
La tokenización fue el tercer ámbito al que atribuyó potencial. Esta tecnología permite representar en una cadena de bloques activos como inmuebles, obras de arte o derechos sobre ingresos musicales. En opinión de Trump, dividir activos de gran valor en participaciones más pequeñas puede ampliar el acceso a inversiones que hasta ahora quedaban fuera del alcance de muchas personas.
El empresario calificó esa posibilidad de «filantrópica», al entender que facilita la participación de inversores con menos patrimonio. En paralelo, volvió a criticar a la banca tradicional, a la que acusó de haber obstaculizado durante años el desarrollo de las criptomonedas. También reconoció que cada vez más entidades financieras están adoptando esta tecnología.










