Polymarket y Kalshi, dos de las principales plataformas de mercados de predicción, no cuentan actualmente con la autorización que exige la Unión Europea para ofrecer sus contratos, según la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA). El supervisor también pone en duda la eficacia de los bloqueos geográficos utilizados por estas compañías para limitar el acceso desde determinados países.
Una oferta sometida a varios marcos regulatorios
Los mercados de predicción permiten negociar contratos vinculados a acontecimientos futuros, como elecciones, competiciones deportivas o la evolución del precio de un activo. El usuario que acierta recibe una cantidad fija, mientras que quien falla no obtiene ningún pago.
En un informe de riesgos publicado ayer, ESMA advierte de que la oferta y la comercialización de estos contratos en la Unión Europea suele requerir una autorización que las principales plataformas del sector no tienen. El tratamiento regulatorio depende de la naturaleza del producto.
Si el contrato se considera un instrumento financiero conforme a MiFID II, la directiva europea sobre servicios de inversión, pasa a clasificarse como un derivado. En ese supuesto queda sujeto, entre otras normas, a las prohibiciones nacionales sobre opciones binarias dirigidas a inversores minoristas.
Cuando el contrato se apoya en tecnología blockchain, pero no reúne las condiciones para ser considerado un instrumento financiero, puede entrar en el ámbito del reglamento europeo sobre criptoactivos, conocido como MiCA. En otros casos, la actividad queda bajo la legislación nacional sobre juego.
La consecuencia es que no existe una licencia única que cubra toda la oferta. Una plataforma que combine contratos sobre política, deporte y precios de activos puede quedar sometida a regímenes diferentes y a la supervisión de autoridades distintas en cada Estado miembro.
Los bloqueos nacionales no cierran el acceso
Polymarket y Kalshi han restringido el acceso desde algunos países de la Unión, aunque no desde todos. ESMA señala que no está claro por qué la lista de jurisdicciones bloqueadas no incluye al conjunto de los Estados miembros.
El supervisor considera además que estas medidas tienen una eficacia limitada. Un usuario puede ocultar su ubicación mediante una red privada virtual (VPN), lo que reduce el alcance práctico de un bloqueo basado únicamente en el país de conexión.
Francia ordenó en julio a los proveedores de internet bloquear Polymarket. Suiza, Polonia, Bélgica, Portugal y España ya habían adoptado antes una medida similar, según el informe citado por ESMA.
Riesgos de manipulación y uso de información privilegiada
El supervisor europeo también alerta sobre la dificultad de detectar operaciones con información privilegiada en plataformas basadas en blockchain, como Polymarket. El uso de seudónimos y unos controles de identidad limitados pueden complicar la identificación de los operadores y el seguimiento de sus operaciones.
Las plataformas han introducido algunas herramientas de control. Kalshi desarrolló este año un software de supervisión y habilitó un canal para recibir denuncias. Polymarket, por su parte, amplió sus normas contra el uso de información privilegiada y las operaciones ficticias.
ESMA considera, sin embargo, que estas medidas evidencian una intervención principalmente posterior a los hechos. El informe también identifica riesgos en la liquidación de los contratos, en las fuentes de datos utilizadas y en la ejecución de los contratos inteligentes, acuerdos que se cumplen automáticamente mediante código.
En agosto, Kalshi expulsó de forma permanente al excongresista George Santos después de que operara con un contrato relacionado con su propia presencia en el discurso del Estado de la Unión. El excongresista tuvo que pagar más de 71.000 dólares.
Los mercados de predicción siguen teniendo por ahora un tamaño reducido en Europa, aunque varios operadores bursátiles, entre ellos Eurex, Euronext, CME Group, Cboe, ICE y Nasdaq, han mostrado un interés creciente por este tipo de productos. En paralelo, ESMA advierte de que una eventual burbuja de la inteligencia artificial podría afectar también al mercado de criptoactivos, cada vez más conectado con los mercados tradicionales, entre otros factores por la expansión de los fondos cotizados de criptomonedas.











