Los ETF de Bitcoin compraron en el tercer trimestre una cantidad de la criptomoneda casi dos veces superior a la producida por los mineros. Sin embargo, ese ritmo de absorción no permite todavía hablar de una tendencia sostenida: las retiradas registradas en noviembre y la caída de los saldos en manos de inversores antiguos introducen dudas sobre la continuidad de la demanda.
Una compra concentrada en el tercer trimestre
El desequilibrio entre las compras de los ETF y la nueva oferta procedente de la minería muestra la intensidad que alcanzó la demanda institucional durante el trimestre. Los fondos cotizados adquirieron casi el doble del Bitcoin generado por los mineros en ese periodo.
El dato, no obstante, describe una fase concreta del mercado. La concentración de las compras durante el tercer trimestre dificulta extrapolar ese comportamiento al conjunto del mercado o asumir que la absorción de la oferta seguirá al mismo ritmo.
Las salidas de noviembre ponen el foco en la demanda
La señal más reciente apunta en una dirección menos clara. El jueves salieron 430 millones de dólares, mientras que noviembre ha estado marcado por retiradas. El movimiento obliga a vigilar si las compras de los ETF vuelven a recuperar fuerza o si el flujo de capital hacia estos productos pierde continuidad.
A esta incertidumbre se suma el descenso de los saldos controlados por inversores antiguos. Ese comportamiento forma parte de las claves que el mercado está siguiendo para evaluar si la oferta disponible se está absorbiendo de forma persistente o si las compras del tercer trimestre fueron un episodio más concentrado.
El próximo informe estadounidense de empleo será otro punto de referencia para el mercado. La evolución de las retiradas de noviembre coincidirá así con la atención puesta en ese dato macroeconómico, que puede influir en la lectura que los inversores hagan sobre los flujos hacia Bitcoin y sus ETF.










