Ethereum (ETH) retrocedió un 1,88% en la sesión del 28 de septiembre, hasta situarse en 2.641,21 dólares. La caída se produjo en un mercado de criptomonedas condicionado por liquidaciones de futuros por valor de 265 millones de dólares y por una actividad de negociación inferior a la habitual.
Liquidaciones y menor volumen de negociación
Las liquidaciones en contratos de futuros aparecen como uno de los factores que presionaron al mercado durante la jornada. El importe agregado alcanzó los 265 millones de dólares, aunque la información disponible no desglosa qué parte correspondió específicamente a posiciones sobre ether.
A esta presión se sumó un volumen de negociación de ETH un 13% por debajo de su media de los últimos 30 días. La combinación de liquidaciones y menor actividad refleja una sesión con menos participación relativa y movimientos condicionados por el posicionamiento en derivados.
La competencia por el capital y los flujos de ETF
El análisis sobre Ethereum también sitúa el foco en la rotación de capital dentro del mercado de criptoactivos. En ese contexto, Solana aparece como uno de los activos que compiten por atraer esos flujos, un elemento que puede influir en la evolución relativa de ETH frente a otras redes.
Los flujos de los fondos cotizados (ETF) vinculados al mercado forman parte igualmente de las variables revisadas. La fuente no aporta cifras concretas sobre entradas o salidas, por lo que su efecto sobre el precio de Ethereum no puede cuantificarse a partir de los datos disponibles.
El análisis técnico, pendiente de niveles concretos
La revisión de la jornada incorpora los niveles técnicos de Ethereum y plantea distintos escenarios para inversores con horizontes de corto, medio y largo plazo. No obstante, el material de referencia no especifica esos niveles ni detalla las condiciones asociadas a cada escenario.
Con el descenso del 1,88%, ETH queda en 2.641,21 dólares al cierre de la sesión analizada. La evolución posterior dependerá de cómo se comporten las liquidaciones en futuros, el volumen de negociación, la competencia por la rotación de capital y los flujos de ETF, cuatro factores señalados en el análisis como claves para seguir la trayectoria del activo.












