Fortitude Mining Holdings ha firmado una carta de intención no vinculante con BITMAIN Technologies para obtener prioridad sobre equipos de nueva generación destinados a la minería de Zcash (ZEC). El acuerdo contempla un compromiso máximo de 100 millones de dólares y un depósito reembolsable de 20 millones, aunque todavía no constituye una compra definitiva de hardware.
La operación permitiría a Fortitude asegurar una posición preferente para acceder a los nuevos equipos antes de su lanzamiento comercial. La compañía prevé financiar el depósito durante la semana correspondiente a la operación, mientras las condiciones finales de adquisición aún están pendientes de concretarse.
Una reserva de suministro, no una compra cerrada
El alcance económico del acuerdo exige distinguir entre el importe potencial y el desembolso inmediato. Los 100 millones de dólares representan el valor máximo del compromiso recogido en la carta de intención, no una adquisición ya ejecutada por esa cantidad. El único importe asociado inicialmente a la reserva es un depósito de 20 millones, equivalente al 20% del compromiso máximo, y este tendría carácter reembolsable.
La carta de intención tampoco obliga de forma definitiva a las partes. Su objetivo es asegurar prioridad sobre una futura generación de mineros para el algoritmo Equihash, utilizado por Zcash, mientras BITMAIN prepara el lanzamiento comercial de los equipos y Fortitude define las condiciones de una eventual compra.
“Asegurar una asignación prioritaria de suministro para los equipos de próxima generación de BITMAIN, junto con nuestra base operativa existente y el pedido previamente anunciado de Z15 Pro, posiciona a Fortitude para ampliar su flota con hardware líder de la industria a medida que esté disponible”, afirmó el CEO de la compañía, Jaime Leverton.
Fortitude ya prepara una expansión de su capacidad minera
La nueva iniciativa se suma a una orden anunciada previamente para adquirir 9.000 Antminer Z15 Pro por aproximadamente 31,5 millones de dólares. Según la compañía, esos equipos añadirán 7,56 GSol/s de capacidad a su infraestructura.
Fortitude afirma que actualmente opera con cerca de 4,7 GSol/s de hashrate Equihash y que cuenta con más de 60 MW de capacidad eléctrica contratada. Esa capacidad está distribuida entre siete instalaciones ubicadas en Dakota del Sur, Nebraska, Texas y Nueva York.
La combinación de equipos ya comprometidos, capacidad de cómputo existente y suministro eléctrico contratado forma la base de su estrategia de expansión alrededor de Zcash. La prioridad pactada con BITMAIN busca añadir una segunda capa: garantizar el acceso a hardware posterior cuando llegue al mercado, en lugar de limitar el crecimiento de la flota a los equipos actualmente disponibles.
El depósito se financiará con una línea ampliada de DCG
La operación está vinculada además a la estructura financiera de Fortitude. La compañía amplió su línea de crédito con Digital Currency Group (DCG) desde 50 millones hasta 70 millones de dólares y, de acuerdo con la información comunicada, todavía dispone de aproximadamente 42,7 millones de capacidad de endeudamiento.
El depósito de 20 millones asociado a la carta de intención se financiará mediante esa estructura. DCG espera proporcionar el préstamo en ZEC, según el comunicado citado en la operación.
Fortitude procede de la actividad de minería propia de Foundry, también vinculada a Digital Currency Group, de la que se escindió en enero de 2025. Desde entonces, la compañía ha orientado su desarrollo hacia una plataforma minera más amplia, con Zcash como uno de sus principales focos.
La apuesta se produce en un momento de fortaleza para el activo. La referencia citada situaba a ZEC por encima de los 1.370 dólares, con una subida aproximada del 3,6% en 24 horas en la jornada señalada. Ese comportamiento aporta contexto al movimiento de Fortitude, aunque no modifica el carácter preliminar del acuerdo con BITMAIN ni garantiza que el compromiso máximo llegue a convertirse en una compra completa.








