Grecia quiere aplicar un impuesto del 10% a las ganancias obtenidas con criptomonedas y dejar exentos los primeros 500 euros anuales de beneficios realizados. La medida forma parte de una reforma fiscal más amplia y todavía no es definitiva, pero pretende establecer por primera vez un marco más claro para la tributación de los activos digitales.
El impuesto se aplicaría cuando se venda la criptomoneda
Según la propuesta del Gobierno griego, el tipo del 10% solo afectaría a la parte de las ganancias que supere el umbral exento de 500 euros. La exención se refiere a los beneficios realizados con criptomonedas, no simplemente a la revalorización de activos que el inversor aún conserve.
Uno de los elementos centrales del planteamiento es el momento en que nace la obligación fiscal. El intercambio de una criptomoneda por otra no tributaría de forma inmediata. Así, una operación en la que un usuario cambie Bitcoin (BTC) por Ethereum (ETH) no desencadenaría por sí sola el pago del impuesto, aunque el valor de los activos hubiera aumentado.
La tributación llegaría cuando el inversor vendiera sus criptomonedas y convirtiera la posición en dinero tradicional, momento en el que se consideraría materializada la ganancia. La propuesta diferencia, por tanto, entre las operaciones de intercambio dentro del ecosistema cripto y la venta que permite realizar el beneficio.
Staking, préstamos y transmisiones también quedan dentro del plan
El alcance de las medidas no se limita a quienes compran y venden activos digitales. Los ingresos procedentes del staking y de los préstamos de criptomonedas también quedarían sujetos a un tipo del 10%.
En el caso del staking, el usuario bloquea sus criptomonedas o las pone a disposición de una red blockchain para contribuir a su funcionamiento y recibe a cambio una posible recompensa. En los préstamos, el propietario cede temporalmente sus activos y obtiene una remuneración por ello. El Gobierno griego pretende fijar reglas específicas para ambas fuentes de ingresos.
La propuesta contempla además las criptomonedas recibidas mediante herencia o donación. Para determinar el impuesto correspondiente, sería necesario establecer el valor de los activos digitales en el momento de la transmisión.
La reforma aún debe superar la consulta pública
El nuevo tratamiento fiscal se integra en una reforma más amplia del sistema tributario griego, que también incluye cambios relacionados con los procedimientos de cobro de deudas fiscales. Por ahora, las normas se encuentran en fase de propuesta y pueden modificarse durante su tramitación.
El periodo de consulta pública permanecerá abierto hasta el 22 de octubre de 2026. Después, el texto deberá continuar su recorrido legislativo y está previsto que el Parlamento griego examine las nuevas reglas a principios de noviembre.
Hasta que concluya ese proceso no estarán cerrados ni el tipo impositivo, ni la exención de 500 euros, ni el tratamiento definitivo de los intercambios entre criptomonedas. Si se mantienen en su forma actual, las medidas distinguirían entre la venta que materializa una ganancia y los movimientos entre activos digitales, al tiempo que extenderían la tributación a los rendimientos obtenidos mediante staking y préstamos.









