Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, sostiene que parte del miedo generado alrededor de la inteligencia artificial responde a intereses comerciales. Durante una conferencia organizada por Goldman Sachs, el directivo afirmó que el sector de la ciberseguridad tiene incentivos para exagerar los riesgos y crear demanda para sus productos.
“Si hoy se habla tanto de ciberseguridad es porque el sector se prepara para lanzar una serie de productos”, señaló Huang. En su opinión, presentar la IA como una amenaza puede convertirse en una herramienta eficaz para estimular las ventas: “¿Y qué mejor manera de crear demanda que crear un problema?”, añadió.
Huang cuestiona los escenarios más pesimistas
Las declaraciones se producen mientras vuelven a ganar fuerza las advertencias sobre las consecuencias de una expansión rápida de la inteligencia artificial. Algunos investigadores han llegado a plantear que el desarrollo de estos sistemas podría suponer un riesgo para la supervivencia de la humanidad.
Huang mantiene una posición muy diferente. En una entrevista con Axios publicada en julio, calificó de “absoluto disparate” la posibilidad de que la IA acabe con la humanidad. También rechazó las previsiones según las cuales la tecnología podría destruir la mitad de los empleos en Estados Unidos.
El ejecutivo de Nvidia defiende que la inteligencia artificial no representa una amenaza existencial y que tampoco provocará la desaparición del mercado laboral. Además, niega que el actual auge del sector sea una burbuja inflada artificialmente, en particular mediante la actividad de la propia Nvidia.
El choque con las advertencias de Anthropic
El mensaje de Huang contrasta con el de Jacob Coxon, investigador de Anthropic, que abandonó la compañía esta semana y publicó una advertencia especialmente severa en X. Coxon afirmó que las personas que desarrollan inteligencia artificial creen sinceramente que esta tecnología podría matar a toda la humanidad antes de que termine la década. También subrayó que, a su juicio, esa advertencia no era una maniobra de marketing.
El debate tampoco se limita a los riesgos existenciales. Bill Gates, cofundador de Microsoft, ha advertido anteriormente de que la IA podría hacer innecesario un número elevado de puestos de trabajo. Estas posiciones alimentan un relato más prudente sobre el impacto de la tecnología, frente al optimismo que mantiene el máximo responsable de Nvidia.
El interés financiero de Nvidia en el crecimiento de la IA
La posición de Huang está vinculada a la exposición de Nvidia al crecimiento del sector. La compañía suministra los chips utilizados para entrenar y ejecutar muchos sistemas de inteligencia artificial. Cuanto mayor sea la expansión de esta industria y menores sean las restricciones regulatorias, mayor será el mercado potencial para sus semiconductores.
Erik Gordon, profesor de Administración de Empresas en la Universidad de Michigan, considera que ese interés no puede ignorarse. Aun así, no cree que las declaraciones de Huang respondan únicamente a una estrategia empresarial. Gordon lo describe también como un “tecnooptimista”, aunque advierte de que su discurso está perdiendo fuerza frente al relato basado en el miedo.
Según el profesor, Huang sería más convincente si respondiera con mayor detalle a los riesgos señalados por investigadores y críticos. En paralelo, Nvidia afronta preguntas sobre sus inversiones en compañías que son al mismo tiempo clientes y compradores de sus chips. Esa práctica ha intensificado el debate sobre hasta qué punto la empresa contribuye, mediante su propio capital, a impulsar la demanda de infraestructura para inteligencia artificial.











