La inflación subyacente de Estados Unidos superó las previsiones en agosto y elevó hasta cerca del 90% la probabilidad que el mercado asigna a una subida de tipos de la Reserva Federal la próxima semana. El escenario más probable es un incremento de 0,25 puntos porcentuales.
La inflación general cumple las previsiones
El índice de precios al consumo avanzó un 3,4% interanual en agosto, en línea con lo que esperaban los economistas. En términos mensuales, los precios aumentaron un 0,4%, también sin desviarse de las previsiones.
La principal señal de tensión llegó, sin embargo, del componente subyacente. Este indicador excluye los alimentos y la energía y se utiliza para evaluar la persistencia de las presiones sobre los precios. En agosto subió un 0,3% respecto a julio, frente al 0,2% que anticipaba el consenso.
Un dato mixto para la Reserva Federal
La lectura interanual de la inflación subyacente fue más contenida: se situó en el 2,4%, exactamente en línea con las previsiones. Además, alcanzó su nivel más bajo desde marzo de 2021, antes de la gran oleada inflacionista que se produjo posteriormente en Estados Unidos.
El informe ofrece así dos señales distintas. Por un lado, la moderación interanual confirma que la inflación subyacente continúa alejándose de los niveles más elevados registrados durante el episodio inflacionista. Por otro, el repunte mensual, superior al previsto, indica que la presión sobre los precios no ha desaparecido por completo.
Para la Reserva Federal, esta combinación complica la interpretación de los datos. La evolución anual apunta a una mejora, pero el comportamiento mensual introduce un elemento de cautela justo antes de la próxima decisión de política monetaria.
El mercado aumenta la apuesta por una subida
Los inversores reaccionaron de inmediato a la publicación. Los tipos en Estados Unidos repuntaron y el mercado pasó a descontar una probabilidad cercana al 90% de que la Reserva Federal eleve los tipos la próxima semana.
Dentro de ese escenario, el movimiento que concentra las expectativas es una subida de 0,25 puntos porcentuales. Según la información disponible en el mercado, esta opción es ahora, con diferencia, la más probable.
La reacción refleja el peso que los participantes conceden a la inflación subyacente mensual, pese a que la tasa interanual se mantuvo en línea con las previsiones y descendió hasta su nivel más bajo desde marzo de 2021. La decisión final corresponderá a la Reserva Federal, que deberá valorar si el repunte mensual representa una presión persistente o una desviación puntual dentro de la tendencia de moderación.










