Kakao Pay y KakaoBank probarán junto a Fireblocks la tecnología necesaria para desarrollar servicios de stablecoins vinculadas al won surcoreano. La colaboración se encuentra todavía en una fase de investigación: no existe una stablecoin anunciada, tampoco una fecha de lanzamiento ni un modelo técnico definido.
Pruebas centradas en custodia, transferencias y cumplimiento
Las tres compañías comenzarán con pruebas prácticas a pequeña escala para determinar qué infraestructura podría utilizarse en un servicio real. El análisis incluirá la custodia de activos digitales y el envío seguro de fondos, además de la adaptación de las operaciones a la regulación financiera de Corea del Sur.
Otro de los objetivos será estudiar las medidas de protección necesarias frente a riesgos técnicos. Fireblocks aportará su infraestructura orientada a entidades financieras, aunque el acuerdo no implica que Kakao haya escogido ya a la compañía como proveedor para un eventual producto.
Fireblocks asegura que su tecnología es utilizada por más de 2.500 instituciones en todo el mundo, entre ellas más de un centenar de bancos. Según los datos facilitados por la empresa, su red procesa cada mes pagos con stablecoins por un valor superior a 200.000 millones de dólares.
Estas cifras describen la infraestructura de Fireblocks, pero no anticipan el resultado de la colaboración con Kakao. Por ahora, ambas partes se limitan a evaluar qué soluciones son técnicamente viables y cómo podrían encajar en el marco normativo surcoreano.
Kakao mantiene abiertas varias vías
La iniciativa se integra en la estrategia más amplia de Kakao en el ámbito de los pagos digitales. Los máximos responsables de Kakao Pay y KakaoBank dirigen conjuntamente un grupo de trabajo dentro de Kakao Group dedicado al estudio de las stablecoins.
El grupo también mantiene una colaboración separada con Circle, el emisor de USD Coin (USDC), la stablecoin vinculada al dólar estadounidense. El acuerdo, firmado en julio, contempla el análisis del uso de la tecnología blockchain en pagos y otros servicios financieros, así como los pagos internacionales y los activos digitales relacionados con el won.
De esa colaboración tampoco ha surgido hasta ahora una stablecoin propia de Kakao. No se ha precisado si los trabajos con Circle y Fireblocks terminarán conectándose ni si el grupo optará finalmente por emitir un activo digital o por desarrollar otro tipo de servicio de pagos.
El marco regulatorio aún está en desarrollo
Las pruebas de Kakao se producen mientras bancos, empresas de pagos y compañías tecnológicas surcoreanas exploran distintos usos de las stablecoins. KB Financial Group ha probado pagos mediante códigos QR, operaciones en comercios y transferencias internacionales. Toss, por su parte, ha investigado aspectos relacionados con la privacidad y la regulación de estos pagos.
El contexto normativo todavía está tomando forma. La Financial Services Commission de Corea del Sur trabaja en un marco legal más amplio para los activos digitales, en el que deberán encajar también las stablecoins. El Banco de Corea ha creado además un departamento especializado en activos digitales y participa en las conversaciones sobre stablecoins vinculadas al won.
Para Kakao, el proceso sigue limitado a la preparación y a la experimentación. La compañía no ha elegido una blockchain, una stablecoin ni un diseño técnico concreto. El resultado dependerá de las pruebas que realice el grupo y de las reglas que finalmente establezcan las autoridades surcoreanas.










