Kalshi ha expulsado de por vida al excongresista republicano George Santos y le ha impuesto una multa de 71.356 dólares tras concluir que operó con contratos de predicción vinculados a una actividad política sobre la que podía ejercer influencia. La plataforma estadounidense también ha sancionado a Laurie Buckhout, candidata republicana a la Cámara de Representantes por Carolina del Norte, con una suspensión de tres años y una multa de 2.590 dólares.
Las medidas son el resultado de una investigación interna sobre posibles operaciones con información privilegiada. Según Kalshi, los dos políticos apostaron en mercados cuyo desenlace podía verse afectado por sus propias actuaciones. En sus normas, la plataforma prohíbe operar cuando el usuario tiene una influencia directa o indirecta sobre el acontecimiento asociado a un contrato.
Sanciones distintas para Santos y Buckhout
El caso de Santos está relacionado con contratos sobre su asistencia al discurso sobre el Estado de la Unión celebrado en febrero de 2026. Kalshi sostiene que el excongresista operó en mercados conectados con un hecho sobre el que tenía capacidad de influencia por su propia participación.
La expulsión permanente se encuentra entre las primeras que Kalshi aplica desde su lanzamiento en 2021. Además de no poder volver a operar en la plataforma, Santos deberá abonar la sanción económica fijada por la empresa.
Buckhout, por su parte, realizó apuestas relacionadas con la contienda electoral en la que ella misma era candidata. Su suspensión tendrá una duración de tres años. A diferencia de Santos, colaboró con la investigación y aceptó la sanción, según Kalshi. En declaraciones a The New York Times, describió sus operaciones sobre su propia carrera electoral como un «error tonto».
La reacción de Santos fue más crítica. En la red social X calificó a Kalshi de «empresa poco seria». La plataforma no indicó que el excongresista hubiera cooperado con la investigación.
Los mercados de predicción, bajo mayor escrutinio
Las sanciones llegan mientras los reguladores estadounidenses prestan una atención creciente a los mercados de predicción. El motivo de preocupación es que algunos contratos pueden quedar expuestos a usuarios con información privilegiada o con capacidad para influir en el resultado del acontecimiento negociado.
El precedente más reciente citado por Kalshi es el de Gabriel Perez, responsable del teleprompter durante los discursos del presidente Donald Trump. Los reguladores estadounidenses le impusieron una multa de 172.000 dólares después de que operara en Kalshi con contratos relacionados precisamente con esos discursos.
La plataforma mantiene así una interpretación amplia de sus reglas: no considera determinante el grado de influencia que tenga el usuario sobre el evento. La prohibición se aplica tanto cuando esa capacidad es directa como cuando es indirecta, una distinción especialmente relevante en mercados vinculados a elecciones, discursos oficiales y otros acontecimientos políticos.











