Kazajistán estudia desarrollar una stablecoin vinculada al tenge, su divisa nacional, en colaboración con Tether y las autoridades de Alatau City. El proyecto, anunciado por el banco central del país, forma parte de un plan más amplio para aplicar la tecnología blockchain a los pagos, los servicios financieros y la compraventa digital de activos.
Por ahora, la iniciativa se encuentra en una fase de análisis y no contempla el lanzamiento inmediato de la moneda estable. Las partes deberán estudiar cómo funcionaría, qué reservas serían necesarias para respaldarla y qué mecanismos permitirían proteger a los usuarios.
Una stablecoin ligada al tenge
El objetivo es determinar si una moneda digital vinculada al tenge podría utilizarse para realizar pagos sobre una cadena de bloques. Las stablecoins son criptoactivos diseñados para mantener un valor estable respecto a una referencia, como el dólar o el euro. Esa vinculación hace que sus fluctuaciones sean, en general, menores que las de Bitcoin (BTC) y otras criptomonedas.
Un eventual tenge digital permitiría a ciudadanos y empresas efectuar transacciones mediante blockchain. Según el planteamiento que estudian las partes, esta infraestructura podría simplificar y agilizar determinados pagos. No obstante, todavía no se han concretado ni el diseño definitivo del activo ni sus condiciones de emisión.
La colaboración también incluye actividades de formación. Tether organizará cursos y talleres para compartir conocimientos sobre stablecoins y tecnología blockchain con las autoridades y otros participantes del ecosistema local.
Tokenización de inmuebles y otros activos
El acuerdo no se limita a los pagos. Kazajistán quiere explorar también la tokenización de inmuebles y otros activos, un proceso que consiste en representar digitalmente un bien mediante tokens registrados en una cadena de bloques.
En teoría, esta fórmula permitiría dividir un activo, como un edificio, en participaciones digitales más pequeñas. De ese modo, los inversores podrían acceder a una parte del inmueble sin tener que adquirirlo por completo. La iniciativa pretende facilitar la compraventa de activos y atraer a nuevos inversores, aunque todavía no se ha especificado qué bienes se incorporarían al proyecto.
Alatau City aparece como posible ubicación para un primer programa piloto. En él podría utilizarse Hadron, una plataforma de Tether concebida para registrar digitalmente activos físicos. Kazajistán ya había anunciado un proyecto de tokenización valorado en unos 60 millones de dólares, con participación de Alatau City. No se ha comunicado aún una fecha de inicio ni se han identificado los edificios u otros activos que se digitalizarían.
La estrategia digital de Kazajistán
La colaboración con Tether se enmarca en las ambiciones del país para ganar peso en la economía digital. En septiembre, Kazajistán aprobó un plan de desarrollo con 65 medidas centradas en los pagos digitales, la tecnología financiera y las transacciones internacionales.
La minería de Bitcoin también ocupa un lugar relevante en esa estrategia. El país lleva años siendo un destino destacado para esta actividad, que utiliza equipos informáticos para validar las operaciones y contribuir a la seguridad de la red. El Gobierno estudia cómo adaptar mejor la minería al suministro energético disponible.
Además, según la información disponible, Kazajistán cuenta con una reserva estratégica de criptomonedas valorada en unos 700 millones de dólares. Para Tether, el proyecto representa una vía para extender su actividad más allá de USDT, su stablecoin vinculada al dólar estadounidense, y aplicar su tecnología a divisas nacionales y activos físicos.
El lanzamiento de una stablecoin ligada al tenge dependerá de las conclusiones del estudio y de los requisitos legales que deban cumplir el banco central, Tether y las demás autoridades implicadas.











