La Oficina del Contralor de la Moneda de Estados Unidos (OCC) ha dado un paso decisivo para incorporar a Agora, Catena y Bastion al perímetro federal de los bancos fiduciarios centrados en las monedas estables. Pero ninguna de las tres entidades puede operar todavía con plena autorización nacional. Dos necesitan la aprobación definitiva para abrir y la tercera debe completar la conversión de su licencia estatal.
Las decisiones, adoptadas el 18 de septiembre, apuntan a que el supervisor está construyendo una vía relativamente repetible para bancos fiduciarios nacionales, sin seguro de depósitos y con actividades acotadas. El avance regulatorio reduce la fragmentación entre estados, pero no resuelve los problemas más difíciles para estos proyectos: captar clientes, asegurar relaciones de reserva y liquidez, completar la puesta en marcha y demostrar que el modelo funciona.
Tres permisos, dos vías regulatorias
Agora y Catena han recibido una aprobación preliminar y condicional para constituir nuevos bancos fiduciarios nacionales. Ambas siguen en fase de organización y deben completar los trabajos previos a la apertura antes de obtener la autorización final y el permiso para iniciar su actividad.
Bastion parte de una situación distinta. Ya opera como sociedad fiduciaria bajo una licencia del estado de Nueva York y ha recibido autorización condicional para convertirse en Bastion Platforms National Trust Company. La conversión deberá completarse y ser reconocida formalmente por la OCC antes de que la entidad empiece a operar bajo la licencia federal.
La fuente no fija una fecha de apertura para ninguna de las tres. Agora y Catena deben comunicar a la oficina de autorizaciones de la OCC su fecha prevista con al menos 60 días de antelación. Sus permisos caducarán si no captan el capital exigido en 12 meses o no abren en un plazo de 18 meses. En el caso de Bastion, la aprobación termina automáticamente si la conversión no se completa en seis meses, salvo que el supervisor conceda una prórroga por circunstancias excepcionales.
Las tres entidades tendrán que limitarse a actividades propias de una compañía fiduciaria y servicios relacionados. Además, quedarán fuera de la definición de banco de la legislación estadounidense sobre sociedades tenedoras bancarias. No serán bancos comerciales ordinarios ni instituciones depositarias aseguradas. Bastion ha indicado expresamente que no aceptará depósitos y que no contará con el seguro de la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC). Catena también tratará sus monedas estables de pago como activos que no son depósitos y que no pueden presentarse como cubiertos por la FDIC.
Capital, liquidez y modelos de negocio
Agora y Catena deberán mantener al menos 10 millones de dólares en capital de nivel 1. Como mínimo, el mayor importe entre la mitad de ese capital o 5 millones de dólares tendrá que mantenerse en activos líquidos admisibles. Para Bastion, los umbrales son de 6 millones de dólares de capital de nivel 1 y de 3 millones de dólares, o la mitad del capital, en activos líquidos.
Las exigencias no terminan ahí. Durante los tres primeros años de actividad bajo la licencia federal, cada entidad deberá conservar activos líquidos equivalentes a 180 días de gastos operativos fijos y variables necesarios para una liquidación ordenada en un escenario de dificultades. Estos activos no podrán contabilizarse dos veces para cumplir también con la condición de liquidez vinculada al capital. Las compañías deberán revisar trimestralmente sus necesidades y mantener recursos adicionales si su perfil de riesgo lo requiere.
Agora proyecta combinar la emisión y gestión de reservas de una moneda estable vinculada al dólar con custodia de activos digitales, pagos, liquidación y asesoramiento fiduciario de inversiones. Su plan contempla trasladar la emisión de AUSD desde Agora Bermuda una vez constituido el banco, aunque la transición todavía no se ha producido: a 22 de septiembre, la página del producto seguía identificando a Agora Bermuda como emisor.
Catena plantea servicios de custodia, gestión de inversiones y fideicomisos, además de conversión, compensación y ejecución vinculadas a los activos bajo custodia. Su estrategia comercial se orienta a agentes de inteligencia artificial y a las empresas que los desarrollan. Bastion, por su parte, se centra en infraestructura empresarial: carteras bajo custodia, conversión para sus clientes, emisión de monedas estables bajo marca blanca y servicios tecnológicos y operativos para otros emisores autorizados.
La licencia abre la puerta, pero no crea una ventaja por sí sola
Las tres decisiones forman parte de una tendencia más amplia. El registro de la OCC recoge actuaciones relacionadas con entidades de activos digitales como Bridge, Foris DAX, Coinbase, Laser Digital, Wise y World Liberty. Además, la agencia mantiene más solicitudes en proceso. En agosto, el contralor Jonathan Gould afirmó que 23 de las 40 peticiones de nuevas licencias recibidas durante aproximadamente los 18 meses anteriores estaban vinculadas a activos digitales.
La normativa de bancos fiduciarios de la OCC, efectiva desde el 1 de abril de 2026, aclaró que estas entidades pueden realizar determinadas actividades no fiduciarias junto con sus servicios fiduciarios. Aun así, la agencia sigue evaluando caso por caso la base legal de cada actividad. Las reglas propuestas para aplicar la Ley GENIUS también podrían establecer requisitos más uniformes de reservas, capital y liquidez para los emisores federales de monedas estables, pero el 22 de septiembre todavía no eran definitivas.
El alcance de la estrategia de la OCC, además, sigue siendo discutido por los supervisores estatales. La Conference of State Bank Supervisors ha cuestionado la amplitud del régimen de licencias fiduciarias y de la preeminencia federal, y ha planteado posibles litigios futuros si considera que la OCC rebasa los límites de la legislación bancaria nacional.
En ese contexto, la licencia federal puede aportar alcance nacional y permitir agrupar servicios bajo un mismo supervisor. Pero no aporta por sí sola clientes, liquidez, socios de reservas, integraciones empresariales ni una operación eficiente. Para Agora y Catena, la prueba inmediata será convertir la aprobación preliminar en permiso de apertura. Para Bastion, completar la conversión. Después, las tres tendrán que demostrar que su propuesta de custodia, emisión y pagos merece ser adoptada. La licencia parece cada vez más una condición de entrada; la ventaja duradera tendrá que construirse con distribución y ejecución.










