La Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas de Estados Unidos (CFTC) ha enviado a la Casa Blanca una propuesta propia para establecer nuevas normas sobre el mercado de criptomonedas, después de que la CLARITY Act quedara bloqueada en el Senado. El regulador busca avanzar dentro de sus competencias actuales mientras el Congreso no logra aprobar un marco legislativo para el sector.
El documento se encuentra ahora en la Office of Management and Budget (OMB), la oficina que revisa las nuevas regulaciones antes de que continúe su tramitación. Su contenido todavía no se ha divulgado, por lo que no se conocen los criptoactivos incluidos, las obligaciones previstas para las plataformas de negociación ni el alcance exacto que la CFTC pretende dar a sus facultades.
Un plan regulatorio al margen del Congreso
La CLARITY Act debía precisar cómo se repartiría la supervisión del mercado cripto entre la CFTC y la Securities and Exchange Commission (SEC). El bloqueo de la iniciativa ha llevado a ambos organismos a intentar ganar claridad mediante sus atribuciones vigentes, sin esperar a que el Congreso cierre esa distribución por ley.
Los dos reguladores ya han trabajado conjuntamente en este terreno. A comienzos de año publicaron directrices sobre el tratamiento jurídico de distintas clases de activos digitales, entre ellas las materias primas digitales, las stablecoins y los valores digitales. La posición de la CFTC es que algunos criptoactivos que no tienen la consideración de valores pueden encajar, aun así, dentro de la definición de materia prima.
Michael Selig, presidente de la CFTC, ha defendido que el organismo no pretende permanecer inactivo tras el freno legislativo. La comisión lleva meses preparando un marco más amplio para las criptomonedas y la tecnología blockchain, aunque la propuesta remitida a la Casa Blanca aún está lejos de convertirse en norma.
Una vez concluida la revisión de la OMB, el texto deberá regresar a la CFTC. Allí tendrá que ser votado y sometido a consulta pública. Después será necesaria una nueva votación antes de que las reglas puedan entrar en vigor.
La SEC también prepara sus propias reglas
La iniciativa de la CFTC forma parte de un movimiento más amplio de los reguladores financieros estadounidenses. La SEC trabaja igualmente en nuevas normas para el sector dentro de sus competencias, mientras ambos organismos tratan de coordinar mejor sus políticas y delimitar qué actividades corresponden a cada autoridad.
La frontera entre valores y materias primas ha sido durante años uno de los principales focos de incertidumbre para las empresas de criptomonedas en Estados Unidos. Una ley aprobada por el Congreso permitiría fijar esa separación con mayor estabilidad jurídica. Mientras el proceso legislativo permanece detenido, los reguladores intentan avanzar mediante decisiones y directrices propias.
Más margen para determinados proveedores de software
La CFTC también ha flexibilizado las condiciones aplicables a ciertos proveedores de software que permiten a los usuarios acceder directamente a mercados regulados de derivados, incluso mediante una billetera de criptomonedas. Bajo determinados requisitos, estas empresas no tendrán que registrarse como intermediarios.
La exención se limita al software pasivo. Los usuarios deben poder consultar los mercados y enviar por sí mismos las órdenes a empresas de negociación reguladas. El proveedor no puede custodiar fondos u otros activos de los clientes, emitir señales de compra o venta ni decidir cómo o dónde se ejecuta una operación.
Las compañías sí podrán promocionar contratos concretos y recibir una remuneración vinculada a las transacciones, siempre que cumplan las exigencias relativas a advertencias de riesgo, administración y comercialización. Esta flexibilización permanecerá vigente hasta que la CFTC apruebe reglas o directrices definitivas sobre el registro de desarrolladores de software.












