Una donación de dos millones de dólares de Kalshi ha desencadenado una crisis en el National Council on Problem Gambling (NCPG), la principal organización estadounidense dedicada a combatir la ludopatía. La operación provocó la salida de miembros, la retirada de varios financiadores y la dimisión de Heather Maurer, la directora que cerró el acuerdo con la plataforma de mercados de predicción.
El conflicto refleja una disputa de fondo en Estados Unidos: si los contratos vinculados a acontecimientos futuros deben considerarse productos financieros o apuestas. Kalshi defiende la primera interpretación, mientras sus críticos cuestionan especialmente sus contratos sobre competiciones deportivas, que permiten a usuarios mayores de 18 años posicionarse sobre resultados deportivos.
Una donación que dividió a la organización
La controversia comenzó en abril, durante una reunión de la junta del NCPG en el estado de Washington. Maurer convocó a los miembros con poca antelación y les pidió que firmaran un acuerdo de confidencialidad antes de informarles de que Kalshi quería aportar dos millones de dólares.
La cantidad representaba casi todo el gasto anual de la organización y era la segunda mayor donación recibida en su historia. Aun así, el rechazo dentro de la junta fue inmediato. En la misma reunión se analizaron las demandas contra Kalshi, incluida una presentada por el fiscal general de Washington, que acusa a la empresa de ofrecer apuestas ilegales.
Los miembros del consejo quisieron saber si el acuerdo obligaría a Kalshi a aplicar medidas específicas contra la ludopatía o a difundir la línea nacional de ayuda del NCPG. La respuesta fue negativa. Además, según los implicados citados por Barron’s, Maurer ya había cerrado la operación cuando la junta abordó sus condiciones.
Cuando la colaboración se hizo pública un mes después, las críticas se intensificaron. Marc Lefkowitz, asesor del NCPG vinculado durante décadas a la lucha contra la ludopatía, comparó aceptar el dinero de Kalshi con que una organización contra el abuso sexual de menores recibiera fondos de Jeffrey Epstein.
Una entidad debilitada antes del acuerdo
La donación no fue el único problema. El NCPG ya atravesaba una etapa de inestabilidad tras la salida, en enero de 2025, de Keith Whyte, que había dirigido la organización durante 26 años. Después hubo una dirección provisional y Maurer asumió el cargo a comienzos de 2026. Brianne Doura Schawohl, antigua miembro de la junta, considera que los cambios deterioraron la estabilidad y la credibilidad de la entidad.
Uno de los principales focos de tensión fue la línea nacional de ayuda para personas con problemas de juego. El NCPG había invertido millones de dólares en consolidar distintos servicios regionales bajo el número 1 800 GAMBLER, pero a finales de 2025 perdió el control de esa línea tras una sentencia judicial. Desde entonces utiliza el 1 800 MY RESET, un cambio que generó confusión entre casinos y operadores sobre el número que debían promocionar.
El uso del servicio también cayó. En 2025 se registraron unas 377.000 llamadas, mensajes de texto y conversaciones por internet, poniendo fin a cuatro años consecutivos de crecimiento. Según Barron’s, la línea podría cerrar 2026 con el menor número de consultas en al menos una década.
Dimisiones y retirada de financiadores
A finales del verano, los reguladores del juego de Ohio y Michigan suspendieron sus aportaciones al NCPG. Varias organizaciones de Nevada y Washington también rompieron años de colaboración, mientras Massachusetts debatía una posible salida.
La crisis alcanzó a la dirección en septiembre. Jaime Costello, responsable de programas y vinculada a la modernización de la línea de ayuda —un proyecto que recibió 6,2 millones de dólares de la NFL—, dimitió el día 21. Cuatro días después, la junta aceptó la renuncia de Maurer, que llevaba menos de diez meses al frente de la organización.
Kalshi sostiene que mantiene su compromiso con la colaboración y rechaza que sus productos sean equiparables a las apuestas. Según una persona conocedora del acuerdo, la empresa condicionó la donación a la contratación de personal especializado en negociación financiera responsable y a la elaboración de materiales formativos. Esos compromisos todavía no se habrían cumplido, por lo que Kalshi no promociona por ahora la línea de ayuda.
La colaboración se anunció dos días antes de una audiencia del Senado estadounidense sobre los riesgos de las apuestas deportivas. En esa sesión, un representante de Kalshi presentó la donación como una muestra de la atención que los mercados de predicción prestan a los problemas de ludopatía. El episodio ha dejado, sin embargo, al NCPG más dividido y con menos respaldo institucional.










