La Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) situará la inteligencia artificial (IA) y la tokenización entre sus prioridades de supervisión a partir de 2027. El organismo trabajará junto con las autoridades nacionales para determinar cómo están incorporando estas tecnologías las entidades financieras y qué efectos tienen sobre los productos y servicios ofrecidos a los clientes.
La decisión responde al avance de ambas tendencias en el sector financiero europeo. Las empresas recurren cada vez más a herramientas de IA y a productos tokenizados con el objetivo, entre otros, de llegar a nuevos clientes y ampliar su cuota de mercado. La ESMA reconoce que esta innovación puede aportar ventajas, aunque también introduce riesgos que los supervisores quieren comprender mejor.
Un mapa de los usos de la IA y la tokenización
El proceso comenzará con la elaboración de un mapa sobre los ámbitos en los que las entidades ya utilizan estas tecnologías y aquellos en los que prevén hacerlo. Esta primera fase permitirá identificar qué aplicaciones están más extendidas y qué actividades pueden requerir una vigilancia específica.
Después se llevarán a cabo las primeras inspecciones sobre una selección de entidades consideradas especialmente expuestas a estos avances. La supervisión prestará especial atención a las aplicaciones que tengan un impacto directo en los clientes, en lugar de limitarse a examinar el uso interno de estas herramientas.
Entre los aspectos que se revisarán figuran la organización de los controles internos, los datos empleados por las empresas y el grado en que sus productos se ajustan a los intereses de los clientes. La ESMA analizará así no solo qué tecnología utilizan las entidades, sino también cómo la gobiernan y con qué salvaguardas la aplican a sus servicios.
El BCE intensifica su actividad en torno a la tokenización
La iniciativa del supervisor europeo coincide con una mayor actividad del Banco Central Europeo (BCE) en el ámbito de los activos y valores tokenizados. A comienzos de esta semana, la institución anunció su intención de invertir una pequeña parte de sus propias reservas en valores tokenizados.
El BCE también ha puesto en marcha Pontes, una plataforma diseñada para conectar los sistemas financieros basados en tecnología blockchain con los sistemas de pago existentes del banco central. El proyecto refleja el interés de las instituciones europeas por explorar la integración entre las infraestructuras financieras tradicionales y las redes digitales.
La tokenización también aparece vinculada al debate sobre las stablecoins. El BCE y los bancos centrales de los 27 países de la Unión Europea defendieron esta semana un endurecimiento de las reglas aplicables a estos activos. En concreto, plantearon ampliar la prohibición de ofrecer rendimientos con stablecoins a determinadas modalidades de préstamos con criptoactivos y de staking.
Con la IA y la tokenización como nuevas prioridades para 2027, la ESMA prepara una supervisión centrada en el uso concreto de estas tecnologías y en su relación con los clientes. El objetivo será determinar cómo se están integrando en los servicios financieros y si los controles de las entidades evolucionan al mismo ritmo que sus aplicaciones.












