La Independent Community Bankers of America (ICBA), la asociación que representa a miles de bancos locales de Estados Unidos, ha demandado a la Office of the Comptroller of the Currency (OCC) por las licencias nacionales de banco fiduciario que el supervisor está concediendo a empresas de criptomonedas.
La organización sostiene que estas autorizaciones permiten a compañías del sector cripto acceder a determinados ámbitos del sistema bancario estadounidense sin asumir todas las obligaciones que pesan sobre las entidades tradicionales. El litigio puede definir hasta dónde llega la capacidad de la OCC para integrar a estas empresas en el sistema financiero regulado.
El conflicto se centra en las licencias de banco fiduciario
La disputa gira en torno a una licencia nacional especial para bancos fiduciarios. Este permiso permite ofrecer determinados servicios financieros bajo supervisión federal, aunque sin operar como un banco comercial convencional.
Para la ICBA, el modelo crea una desigualdad de condiciones. Las empresas de criptomonedas pueden obtener la legitimidad asociada a la supervisión bancaria federal sin quedar sometidas automáticamente al mismo marco que los bancos tradicionales. Entre esas exigencias figuran amplios requisitos de capital y liquidez.
Los bancos convencionales también cuentan, en muchos casos, con la cobertura de la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC), que protege los depósitos de los clientes hasta un límite determinado. Un banco fiduciario con licencia nacional funciona de forma distinta: por ejemplo, no puede captar depósitos ordinarios de particulares ni conceder préstamos en las mismas condiciones que un banco comercial.
Rebeca Romero Rainey, presidenta de la ICBA, sostiene que esta licencia no fue concebida como una vía alternativa para que las empresas de criptomonedas accedieran al sistema bancario estadounidense. La asociación considera que la OCC está utilizando la figura más allá de las funciones tradicionalmente vinculadas a un banco fiduciario.
Una vía de entrada para las empresas cripto
La demanda se presenta mientras aumenta la conexión entre el sector de las criptomonedas y las finanzas tradicionales. Bajo la presidencia de Donald Trump y con Jonathan Gould al frente de la OCC, el supervisor ha aprobado varias solicitudes de licencias nacionales de banco fiduciario presentadas por empresas de criptomonedas, en algunos casos de forma condicional.
La ICBA entiende que esas decisiones suponen una extralimitación de las competencias de la OCC. Por ello, ha acudido a los tribunales para que determinen qué actividades pueden desarrollar estas empresas bajo una licencia de banco fiduciario y cuáles quedan fuera del mandato del supervisor.
Un fallo con impacto sobre la integración financiera del sector
La resolución del caso puede afectar a las compañías de criptomonedas que intentan incorporarse al sistema financiero estadounidense a través de esta figura jurídica. Si el tribunal respalda la posición de la ICBA, el margen de la OCC para conceder estas licencias podría reducirse y las empresas tendrían más dificultades para prestar determinados servicios financieros bajo supervisión federal.
Un fallo favorable a la OCC, en cambio, permitiría al supervisor seguir utilizando esta vía para facilitar el acceso de las empresas cripto a determinadas áreas del sistema financiero regulado.
El litigio pone sobre la mesa una cuestión central para la evolución del mercado estadounidense: qué obligaciones deben cumplir las empresas de criptomonedas cuando sus servicios se aproximan cada vez más a los que ofrece la banca tradicional.












