La quema de ETH asociada a las comisiones de transacción solo ha compensado el 2,074% de las nuevas monedas emitidas por Ethereum en 2026 hasta el 9 de octubre. En ese periodo, la red generó 796.623,377 ETH y destruyó 16.524,553 ETH mediante las comisiones de ejecución y de las transacciones blob.
El resultado es un aumento neto de 778.412,846 ETH en la oferta. Según el registro de ethsupply.fyi, ese incremento equivale aproximadamente al 0,64% de la oferta existente al comienzo del periodo analizado, que se situaría en torno a 121,338 millones de ETH. La instantánea tomada el 9 de octubre reflejaba una oferta total aproximada de 122,116 millones de ETH.
La emisión sigue muy por encima de la destrucción
El balance también incluye otras formas de destrucción de ETH. Las penalizaciones del consenso retiraron 1.685,919 ETH y hubo otros 0,059 ETH eliminados en la capa de ejecución. Si se suman esas partidas a la quema de comisiones, la reducción total alcanza el 2,286% de la emisión bruta.
La diferencia es relevante. Las penalizaciones de validadores no representan una demanda de espacio de bloque ni un pago de los usuarios por utilizar Ethereum. Por eso, utilizar la cifra total de destrucción como medida de la compensación generada por las comisiones sobrestimaría el efecto de la actividad transaccional.
El mecanismo EIP-1559 quema la comisión base correspondiente al gas consumido. Las propinas quedan en manos de los productores de bloques, mientras que los pagos relacionados con el valor extraíble por los validadores y los ingresos de las aplicaciones no se convierten automáticamente en ETH destruido. La quema depende, por tanto, del gas utilizado y de la comisión base vigente, que se expresa en gwei.
Un bloque finalizado de la red principal registrado el 9 de octubre presentaba una comisión base de aproximadamente 0,335 gwei, con un límite máximo de 60 millones de unidades de gas. Aumentar ese límite no garantiza por sí mismo una mayor quema: si la capacidad adicional no se utiliza, no se destruye ETH. Tampoco un mayor número de transacciones implica necesariamente más quema si cada operación requiere menos gas o paga una comisión base inferior.
Más capacidad no implica automáticamente una oferta más escasa
La discusión cobra importancia ante el objetivo condicional de elevar el límite máximo de gas hasta 200 millones tras la actualización Glamsterdam. Con el multiplicador de elasticidad actual, un límite de 60 millones implica un objetivo de 30 millones de gas por bloque. Si se alcanzaran 200 millones, el objetivo sería de 100 millones, siempre que se mantuviera la misma regla.
Un cálculo ilustrativo basado en una muestra de emisión reciente permite comparar ambos escenarios. En 32 bloques, correspondientes a 384 segundos, Ethereum emitió 13,296472924 ETH. Si ese ritmo se mantuviera, si todos los bloques se produjeran y se consumiera gas al nivel objetivo, la comisión base necesaria para compensar la emisión bruta sería de unos 13,85 gwei con el límite actual de 60 millones.
Con un límite hipotético de 200 millones, la misma emisión quedaría compensada con una comisión base de aproximadamente 4,16 gwei, porque el presupuesto de ETH quemado se repartiría entre más gas consumido. En ambos casos, el modelo calcula una quema diaria cercana a 2.992 ETH. Si solo se consumiera la mitad del gas objetivo, las comisiones necesarias subirían a 27,70 y 8,31 gwei, respectivamente.
La estimación es una simulación, no una previsión de la evolución de la red. Al incorporar a ese cálculo las penalizaciones y la quema de blobs observadas en la muestra, los umbrales bajan ligeramente, hasta unos 13,83 y 4,15 gwei, con una quema diaria total modelizada de aproximadamente 2.988 ETH.
El desarrollo de Glamsterdam sigue siendo una hipótesis de capacidad y no una fecha confirmada de activación en la red principal. La Fundación Ethereum ha presentado los 200 millones de gas como un objetivo posible, condicionado por factores como la separación entre proponentes y constructores y los cambios en la contabilidad del gas. Para que ETH pase de aumentar a reducir su oferta, la actividad consumida, las comisiones base, la quema de blobs y el nivel de emisión ligado al staking tendrán que cambiar de forma conjunta.









