La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) estudia si los inversores particulares podrían acceder en el futuro a determinadas inversiones en mercados privados en función de sus conocimientos financieros, y no únicamente de su patrimonio. La idea recupera una propuesta que Barry Silbert, fundador de Digital Currency Group, planteó en 2011.
Un examen como alternativa al patrimonio
El acceso a ciertas inversiones de mercados privados está reservado principalmente a estadounidenses con un patrimonio elevado. Ese es el criterio que Silbert cuestionó hace quince años: tener mucho dinero, sostenía, no demuestra necesariamente que una persona comprenda los riesgos o el funcionamiento de una inversión.
Su alternativa consistía en permitir que los particulares acreditasen sus conocimientos financieros mediante un examen. De ese modo, la condición para acceder a determinados productos no dependería solo de la riqueza del inversor, sino también de su preparación.
El modelo vuelve ahora a estar sobre la mesa de la SEC, que analiza si los conocimientos financieros pueden convertirse en un criterio adicional para permitir la participación de inversores minoristas en los mercados privados. La fuente no precisa el calendario ni el alcance concreto de esa posible modificación.
La frontera entre mercados públicos y privados
Silbert también recuperó otra predicción que formuló en 2011. En una entrevista con The Wall Street Journal, anticipó que con el tiempo desaparecería la separación nítida entre empresas públicas y privadas. En su lugar, habría compañías negociándose en mercados sometidos a reglas diferentes.
El fundador de Digital Currency Group considera que la evolución reciente de la tokenización y la expansión de la negociación durante las 24 horas del día, los siete días de la semana, apuntan en esa dirección. Así lo expresó en una publicación difundida el 5 de octubre de 2026, en la que vinculó esos avances con sus previsiones de quince años atrás.
La tokenización permite emitir acciones, fondos y otros activos financieros en formato digital y negociarlos mediante tecnología de cadena de bloques. Al mismo tiempo, el avance hacia mercados abiertos de forma ininterrumpida modifica la relación tradicional entre la negociación de activos y los horarios de las bolsas.
Un cambio todavía en estudio
Según la interpretación de Silbert, estos desarrollos acercan los mercados privados a una infraestructura más digital y accesible. La negociación deja de depender de forma exclusiva de los mercados tradicionales y de sus horas de apertura, mientras que los activos pueden representarse y transferirse mediante sistemas basados en blockchain.
La coincidencia entre la antigua propuesta sobre el acceso de los inversores y el debate actual de la SEC no implica, por ahora, un cambio normativo aprobado. El regulador estadounidense se encuentra estudiando la posibilidad de utilizar los conocimientos financieros como criterio de acceso. La cuestión central sigue siendo cómo evaluar esa preparación y qué inversiones quedarían sujetas al nuevo enfoque.
Quince años después, las dos predicciones de Silbert han vuelto al centro de la conversación: una por el posible examen para inversores y otra por la progresiva convergencia entre los mercados públicos y privados impulsada por la tokenización y la negociación continua.











